
Estados Unidos incluyó a varios países de América Latina en su programa de fianzas para visas B1/B2, que exige a ciertos solicitantes pagar entre $5.000 y $15.000 como condición para optar por una visa de turismo o negocios. La medida rige desde 2025 y suma nuevas nacionalidades en 2026.
La lista oficial incluye a Nicaragua, Venezuela y Cuba, cuyos ciudadanos podrían quedar sujetos a este requisito según la evaluación que realice un funcionario consular durante la entrevista.
En el caso de Nicaragua, la disposición entró a regir el 2 de abril de 2026. Para Venezuela y Cuba, la aplicación inició el 21 de enero de ese mismo año, como parte de una actualización del Departamento de Estado.
El Gobierno estadounidense explicó que la fianza no garantiza la aprobación de la visa. El monto se define de forma individual y solo debe pagarse si así lo indica un funcionario consular, mediante la plataforma oficial. La autoridad advirtió que no reconoce pagos hechos en plataformas de terceros y que los montos cancelados sin autorización previa no serán reembolsados.
Además, quienes depositen este dinero deberán cumplir condiciones específicas, como ingresar y salir únicamente por aeropuertos comerciales autorizados y respetar el plazo migratorio otorgado.
La normativa establece que el dinero se devuelve si el viajero cumple con las condiciones de salida o no utiliza la visa. En caso de incumplimiento, el monto podría perderse y el caso pasaría a revisión de autoridades migratorias.
El programa forma parte de un plan piloto vigente hasta agosto de 2026, enfocado en reforzar los controles migratorios para ciertos países.