
Washington, Estados Unidos. Estados Unidos anunció que terminó este miércoles una oleada de ataques de 90 minutos contra objetivos iraníes, que permitieron “reducir aún más la capacidad de Irán para atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz”.
El mando central de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) aseguró en un mensaje en X que lanzó “municiones de precisión contra sistemas de defensa costera y depósitos y emplazamientos de lanzamiento de misiles de crucero”.
Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, viajó el miércoles a Catar, país mediador en el conflicto con Estados Unidos, para rendir homenaje al exemir fallecido Hamad bin Jalifa Al Thani, anunció Teherán.
Durante su visita se reunirá con las autoridades cataríes y expresará sus condolencias por la muerte, el domingo a los 74 años, del jeque Hamad bin Jalifa Al Thani, quien gobernó el país del Golfo entre 1995 y 2013, según un comunicado de su ministerio.
El viaje tiene lugar en medio de una nueva escalada de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos, que complica los esfuerzos diplomáticos para poner fin de forma duradera a la guerra iniciada el 28 de febrero con los bombardeos israelí-estadounidenses.
Los enfrentamientos se reanudaron el 7 de julio, tras unos ataques contra buques en el Golfo atribuidos a Irán. Los bombardeos posteriores constituyen los más intensos desde el alto el fuego alcanzado en abril.
Avanza el plan para el retiro gradual de Israel del sur de Líbano.
Además, las negociaciones entre Líbano e Israel concluidas este miércoles en Roma fueron “positivas” y el proceso de puesta en marcha de “zonas piloto”, de las que deberían retirarse los israelíes, empezará “en los próximos días”, afirmó Estados Unidos.
Ambos países mantuvieron conversaciones en la capital italiana, auspiciadas por Washington, que las calificó de “productivas y positivas” de cara a poner fin al estado de guerra que rige entre ellos.
Líbano e Israel llegaron “a un acuerdo sobre la estructura y las líneas directrices del proceso de zonas piloto” situadas en el sur de Líbano y de las que Israel debe retirarse, indicó un responsable estadounidense, citado por la embajada de Estados Unidos en Líbano.
Según él, este proceso será “finalizado y se pondrá en marcha en los próximos días”.
El martes, el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, dijo que su país estaba “dispuesto a avanzar en la implementación de esas dos zonas piloto”, una reivindicación clave de las autoridades libanesas.
En virtud de un acuerdo marco cerrado el 26 de junio tras cinco ciclos de conversaciones en Washington, Israel debe retirarse progresivamente de los sectores del sur de Líbano que ocupa a raíz de su guerra contra el movimiento islamista proiraní Hezbolá.
El responsable estadounidense indicó que ambos países mantendrán “conversaciones técnicas más amplias” con el objetivo de “lograr un acuerdo global entre Líbano e Israel”.
Cerraron el acuerdo marco después de que entrara en vigor un frágil alto al fuego entre Hezbolá y el ejército israelí.
El movimiento chiita arrastró a Líbano a la guerra el 2 de marzo, al bombardear Israel en represalia por los ataques que ese país había llevado a cabo dos días antes en Irán, que mataron al entonces guía supremo Alí Jamenei.
Pese al alto al fuego, el ejército israelí continúa llevando a cabo bombardeos en el sur y destruyendo aldeas, según medios oficiales libaneses.
Tras las conversaciones de Roma, el presidente libanés, Joseph Aoun, tiene previsto viajar el 21 de julio a Washington, adonde fue invitado por su par estadounidense, Donald Trump.
