
Durante gran parte del siglo XX, Estados Unidos e Irán mantuvieron una relación cercana. En 1977, el entonces presidente Jimmy Carter describió al país persa como una isla de estabilidad en Medio Oriente. Casi cinco décadas después, el vínculo se convirtió en una de las tensiones más delicadas de la geopolítica mundial.
El conflicto actual incluye enfrentamientos indirectos, sanciones económicas, acusaciones de terrorismo y temores por el programa nuclear iraní. Sin embargo, la rivalidad no surgió de un solo episodio. Se construyó durante décadas a partir de intervenciones políticas, revoluciones internas y choques militares.
A continuación, cinco hechos clave que explican cómo ambos países pasaron de socios estratégicos a adversarios.
1. El golpe de 1953: el inicio de la desconfianza
En 1953, servicios de inteligencia de Estados Unidos y Reino Unido apoyaron un golpe de Estado contra el primer ministro Mohammad Mossadegh, elegido democráticamente.
La operación fortaleció al sha Mohammad Reza Pahlavi, aliado de Occidente. Irán se consolidó como socio estratégico de Washington en Medio Oriente. No obstante, la intervención extranjera generó un profundo resentimiento interno.
El académico Arshin Adib-Moghaddam indicó a la BBC que muchos iraníes comenzaron a ver a Estados Unidos como cómplice de la supresión de libertades. Ese sentimiento alimentó el posterior discurso antiestadounidense.
Durante el gobierno del sha, el país experimentó modernización económica y expansión educativa. También aumentó la participación femenina en la vida pública. Paralelamente, sectores opositores denunciaron desigualdad social, corrupción y represión política.
2. La Revolución Islámica de 1979
A finales de la década de 1970, una ola de protestas derrocó a la monarquía iraní. Religiosos, estudiantes, trabajadores y grupos políticos participaron en el movimiento.
El líder religioso Ruhollah Khomeini asumió el poder y proclamó la República Islámica de Irán en 1979. La investigadora Muna Omran explicó que la caída del régimen no fue exclusiva del clero. Comunistas, liberales e intelectuales también respaldaron el proceso.
Khomeini consolidó su liderazgo con un discurso antioccidental. Calificó a Estados Unidos como el Gran Satán y lo acusó de interferencia. El nuevo sistema político estableció supervisión religiosa sobre las instituciones estatales.
El profesor Maziyar Ghiabi afirmó que la revolución posicionó al islamismo político como actor central en el enfrentamiento contra el imperialismo.
3. La crisis de los rehenes y la ruptura diplomática
En noviembre de 1979, estudiantes iraníes tomaron la embajada estadounidense en Teherán. Más de 50 diplomáticos y ciudadanos quedaron retenidos durante 444 días.
En 1980, la Operación Garra de Águila, autorizada por Jimmy Carter, fracasó tras problemas mecánicos, una tormenta de arena y un accidente que causó la muerte de ocho militares estadounidenses.
Los 52 rehenes restantes recuperaron la libertad en enero de 1981, el día de la investidura de Ronald Reagan. El episodio provocó la ruptura de relaciones diplomáticas y el inicio de sanciones económicas.
Durante la década de 1980, el escándalo Irán-Contras reveló la venta secreta de armas estadounidenses a Irán para facilitar liberaciones en Líbano. Parte del dinero financió a los rebeldes Contras en Nicaragua.
En 1987, Estados Unidos escoltó petroleros kuwaitíes en el golfo Pérsico. En 1988, tras el impacto de una mina iraní contra un buque estadounidense, fuerzas norteamericanas atacaron plataformas petroleras en la Operación Mantis Religiosa.
4. El programa nuclear y el acuerdo fallido
El programa nuclear iraní inició con apoyo estadounidense en la década de 1950 bajo la iniciativa Átomos para la Paz.
Tras la Revolución Islámica, Occidente expresó sospechas sobre posibles fines militares. Irán negó que buscara desarrollar armas nucleares.
La Agencia Internacional de Energía Atómica indicó que el país realizó actividades vinculadas al desarrollo de un dispositivo nuclear hasta 2003. Esa conclusión intensificó sanciones y tensiones.
En 2015, Estados Unidos y otras potencias firmaron un acuerdo que limitó el enriquecimiento de uranio a cambio de alivio económico. El pacto incluyó inspecciones internacionales estrictas.
En 2018, Washington se retiró del acuerdo y restableció sanciones, lo que elevó nuevamente la tensión bilateral.
5. La disputa por influencia en Medio Oriente
Desde 1979, Irán amplió su presencia regional mediante respaldo a grupos armados aliados. Esa estrategia se asoció con el llamado Eje de la Resistencia, opuesto a la influencia estadounidense e israelí.
Estados Unidos acusó a Teherán de ser el principal patrocinador estatal del terrorismo. El gobierno iraní rechazó esa acusación.
En 2020, un ataque con dron estadounidense mató al general Qassem Soleimani cerca del aeropuerto de Bagdad. El militar dirigía la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní.
Irán prometió represalias. Días después, lanzó misiles contra bases en Irak que albergaban tropas estadounidenses. Más de un centenar de soldados resultaron con lesiones cerebrales.
Posteriormente, ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes marcaron una nueva fase de confrontación directa. Washington afirmó que buscó impedir el desarrollo de armas nucleares. Persisten dudas sobre el alcance real de los daños.
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*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
