
Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos dejaron atrás la estrecha alianza que construyeron durante la última década. Las diferencias políticas, económicas y militares crecieron en varios frentes. Ahora, ambas potencias del Golfo Pérsico compiten por ampliar su influencia regional.
La tensión quedó expuesta tras la salida de Abu Dhabi de la OPEP, el cartel de países productores de petróleo. El conflicto también refleja visiones opuestas sobre la guerra en Medio Oriente, la relación con Irán y los vínculos con Israel.
Las seis monarquías del Golfo suelen mantener relaciones cercanas dentro del Consejo de Cooperación del Golfo. Sin embargo, el distanciamiento entre Riad y Abu Dhabi abrió una de las disputas más delicadas de los últimos años.
El conflicto se relaciona con la búsqueda de un nuevo modelo económico para reducir la dependencia petrolera. También influye la estrategia que cada país adoptó frente a los cambios políticos en la región y el papel de Estados Unidos.
Durante la llamada primavera árabe, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos actuaron como aliados para contener movimientos islamistas y procesos de democratización en países como Egipto, Libia y Túnez.
Ambos gobiernos respaldaron figuras como el presidente egipcio Abdelfattah Al-Sisi y el militar libio Khalifa Hafter. Esa coordinación fortaleció la imagen de un bloque conservador en Medio Oriente.
Yemen marcó el inicio de las diferencias
La alianza alcanzó uno de sus momentos más fuertes en Yemen. En 2015, ambos países lanzaron una ofensiva contra los hutíes respaldados por Irán, luego de que el grupo tomara la capital, Saná.
En esa etapa, el príncipe saudita Mohammed bin Salman mantenía una relación cercana con el líder emiratí Mohammed bin Zayed. Analistas regionales describían a Bin Zayed como uno de los principales referentes políticos del heredero saudita.
La guerra en Yemen terminó por convertirse en el principal foco de división.
Arabia Saudita optó por reducir tensiones con Irán mediante una mediación impulsada por China. Ese proceso permitió el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países en el 2023.
Emiratos Árabes Unidos siguió un camino distinto. Abu Dhabi fortaleció su alianza estratégica con Israel y consolidó una posición más confrontativa frente a Teherán.
La firma de los Acuerdos de Abraham acercó aún más a Emiratos e Israel. Arabia Saudita también evaluaba un acuerdo similar, pero los ataques del 7 de octubre del 2023 y la posterior ofensiva israelí complicaron ese escenario.
Sudán y Yemen profundizaron la ruptura
Las diferencias también crecieron en Yemen. Emiratos Árabes Unidos rompió con la coalición antihutí y respaldó facciones separatistas del sur del país.
En diciembre, grupos apoyados por Riad y Abu Dhabi incluso se enfrentaron en combates directos.
Otro punto crítico apareció en Sudán. Arabia Saudita apoyó al Ejército sudanés para estabilizar el país. Emiratos, en cambio, respaldó a las Fuerzas de Apoyo Rápido, conocidas como RSF.
Diversas fuentes señalaron que la ruptura definitiva ocurrió tras una visita de Mohammed bin Salman a la Casa Blanca el año pasado. Según esos reportes, el príncipe saudita pidió al presidente Donald Trump sanciones contra Emiratos Árabes Unidos por su intervención en Sudán.
La salida de Emiratos de la OPEP se interpretó como una señal directa contra Arabia Saudita, líder de facto del grupo petrolero.
Dos estrategias opuestas en Medio Oriente
Abu Dhabi busca consolidar un camino propio hacia la hegemonía regional. Su estrategia incluye una relación estrecha con Israel y una postura firme contra Irán.
Arabia Saudita apuesta por reforzar alianzas con Pakistán, Egipto y Turquía. Además, Riad intenta explorar nuevos mecanismos de distensión con Teherán.
El desarrollo de la actual guerra en el Golfo Pérsico y las decisiones que tomen ambos gobiernos definirán si la rivalidad se reduce o si las dos potencias continúan en direcciones opuestas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
