
El turismo en Perú aún no recupera sus niveles previos a la pandemia. Aunque el país registró 3,4 millones de visitantes internacionales en 2025 y proyecta 4 millones en 2026, el desempeño se mantiene por debajo de lo esperado, según la Asociación Peruana de Turismo Receptivo e Interno (Apotur).
La presidenta del gremio, Claudia Medina, señaló que el crecimiento es insuficiente. Indicó que el país no compite al nivel que podría alcanzar y pidió analizar el contexto completo del sector.
En 2019, Perú recibió 4,4 millones de turistas internacionales. En 2025, la cifra cayó a 3,4 millones. Esto representa una reducción superior al 20% y cerca de 1 millón de visitantes menos.
Además, el país se mantiene por debajo de Colombia y Chile, que ya superaron sus niveles prepandemia. Otras economías como Brasil, Chile y Argentina muestran una recuperación más acelerada, pese a contar con menos ventajas turísticas.
Perú posee atractivos como Machu Picchu y una oferta cultural y gastronómica destacada. Sin embargo, estos elementos no logran compensar las limitaciones actuales del sector.
El impacto económico es significativo. El país deja de percibir entre $1.000 millones y $1.500 millones al año por turismo internacional. Regiones como Cusco enfrentan efectos directos en su actividad económica.
Según Apotur, el problema no radica en la falta de interés. Estudios del sector evidencian una alta demanda potencial. No obstante, más del 70% de viajeros cambia su decisión. Muchos cancelan o postergan sus viajes.
La causa principal es la incertidumbre. Factores como bloqueos, falta de predictibilidad, informalidad y limitaciones operativas en el acceso a Machu Picchu afectan la confianza en el destino.
La percepción de seguridad también influye. No se limita a la delincuencia. Incluye la certeza de cumplir itinerarios. Si los operadores o turistas no tienen garantías, optan por otros países.
Ante este escenario, las inversiones en infraestructura toman relevancia. El Gobierno anunció un paquete de $3.400 millones para el sector.
Apotur respalda la descentralización del turismo. Sin embargo, advierte que debe ir acompañada de conectividad aérea, orden y gestión territorial eficiente.
El país cuenta con potencial para diversificar su oferta más allá de los circuitos tradicionales. No obstante, requiere ejecución efectiva de proyectos y políticas.
El gremio subrayó que la confianza es el principal activo del turismo. Indicó que se pierde en pocas semanas y su recuperación puede tardar meses.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.