
Dinamarca impulsa uno de los proyectos de infraestructura energética más ambiciosos de Europa. El país desarrolla los planes para construir una isla artificial en el mar del Norte con la meta de centralizar la electricidad generada por parques eólicos marinos y abastecer hasta 10 millones de hogares. La iniciativa también contempla la producción de hidrógeno verde para acelerar la descarbonización del continente.
La infraestructura se ubicará a unos 80 kilómetros de la península de Jutlandia. El objetivo estratégico consiste en alcanzar una capacidad de 10 gigavatios (GW) para 2040. El cronograma actual establece que la operación no iniciará antes de 2036, pese a que las primeras proyecciones planteaban una fecha más temprana.
La plataforma tendrá una superficie mínima de 120.000 metros cuadrados, una extensión similar a 18 canchas de fútbol. La isla artificial funcionará como un centro de distribución conectado mediante una red de cables submarinos de alta tensión.
Ese sistema permitirá transportar la electricidad generada en el mar hacia Dinamarca, Alemania, los Países Bajos, Noruega, Bélgica y el Reino Unido. La Agencia Danesa de la Energía indicó que la infraestructura también incorporará la producción de hidrógeno verde mediante electrólisis.
Esa tecnología busca abastecer sectores con mayores dificultades para reducir sus emisiones, entre ellos el transporte marítimo y la aviación.
El impacto ambiental constituye otro de los pilares del proyecto. Si la infraestructura alcanza la capacidad prevista, podría evitar la emisión de casi 20 millones de toneladas de dióxido de carbono cada año. Esa reducción contribuiría al cumplimiento de los objetivos del Pacto Verde Europeo.
Las autoridades también prevén medidas para disminuir los efectos sobre el ecosistema marino. Entre ellas destacan el monitoreo permanente de la biodiversidad y la conversión de las estructuras de protección en arrecifes artificiales.
El financiamiento representa el principal reto de la iniciativa. La inversión estimada supera los 210.000 millones de coronas danesas, una cifra equivalente a entre 28.000 y 30.000 millones de euros.
De ese monto, cerca de 10.000 millones de euros se destinarán a la cimentación de la plataforma y la construcción de los muelles. El resto cubrirá la instalación de los parques eólicos y los sistemas de interconexión eléctrica entre los países participantes.
Las estimaciones también reflejan un aumento en los costos. Los cálculos contemplan sobrecostos por 6.700 millones de euros respecto de las proyecciones iniciales.
El proyecto se desarrolla dentro del marco del Pacto Verde Europeo, impulsado por la Comisión Europea desde 2019 bajo el liderazgo de la presidenta Ursula von der Leyen. La estrategia busca transformar la industria y el transporte para que Europa alcance la neutralidad climática en 2050.
La Agencia Danesa de la Energía considera que la isla marcará una nueva etapa para el sector energético. Sin embargo, la ejecución definitiva dependerá de la obtención de los permisos ambientales y del respaldo permanente de los socios europeos involucrados.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
