
El periodista salvadoreño Diego Andrés Rosa Rosales fue detenido este viernes en Sevilla, España, cuando acudió a una comisaría para solicitar asilo en el país europeo.
Según confirmaron medios internacionales y Reporteros Sin Fronteras (RSF), la captura se dio tras una orden internacional de detención emitida por el gobierno de Nayib Bukele.
El fotoperiodista de 25 años, se presentó junto con una abogada de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) para pedir el asilo.
Sin embargo, la circular roja de Interpol, que permite la detención provisional y posible extradición, causó la intervención de la Policía Nacional.
De acuerdo con los medios de comunicación, fuentes judiciales indicaron que la orden de detención internacional no especificaba que Rosales fuera periodista.
Rosa ha trabajado en el reconocido periódico digital salvadoreño El Faro y el diario La Prensa Gráfica, y ha colaborado con medios internacionales como The Guardian, El País, entre otros.
¿Qué sigue ahora?
La detención tiene como objetivo su extradición para ser juzgado en El Salvador.
La Audiencia Nacional podría decidir su liberación, pero es probable que evalúe la solicitud de asilo junto con la notificación de Interpol antes de tomar una decisión definitiva.
A Rosales se le asignó un abogado de oficio y, posteriormente, él eligió a Marta Balsameda, quien señaló que el periodista pasará la noche en las dependencias policiales.
Según la abogada, se espera que la audiencia se realice por videollamada para evitar trasladarlo a Madrid, y confía en que se le brinde libertad debido a su arraigo en España, donde el periodista lleva residiendo varios meses junto a su pareja y con un contrato de alquiler.
‘Persecución política’
La abogada explicó que el fotoperiodista enfrenta acusaciones en El Salvador relacionadas con tráfico de bitcoins, un cargo que considera infundado y parte de una persecución política contra él y su familia.
“Él es periodista, la madre también trabaja en una asociación de derechos humanos. Y, entonces, la persecución está viniendo por ese motivo, no porque haya cometido ningún delito”, afirmó.
La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) también señaló que Rosales ha sido víctima de acoso policial, amenazas y procesos judiciales injustificados bajo el régimen de excepción vigente desde marzo de 2022.
Según RSF España, el arresto refleja un “abuso de la cooperación policial” y un uso indebido de las buenas relaciones con España, donde ser periodista se convierte en motivo suficiente para ser perseguido.
La organización pidió su liberación inmediata, mientras que APES exigió poner fin al hostigamiento judicial contra Rosales y su familia.
La APES trasladó recientemente su personería jurídica al exterior luego de que El Salvador puso en vigencia una ley de agentes extranjeros similar a la que hay en Rusia y Nicaragua, y que según las oenegés de derechos humanos es usada por el gobierno para silenciarlas.
Bukele tiene una alta popularidad por su “guerra” contra las pandillas basada en un régimen de excepción que es criticado por grupos humanitarios, ya que permite detenciones sin orden judicial.
Según las oenegés ese régimen es también usado en contra de los críticos del presidente.

