Una embarcación de la Armada fue enviada al lugar para recogerlo y llevarlo a la capital, Majuro.
Muy demacrado, el hombre, quien se identificó como José Iván y fue rescatado el jueves en el atolón Ebon de las Marshall, dijo que había zarpado desde México con destino a El Salvador en setiembre del 2012. Desde entonces estuvo a la deriva en el inmenso océano.
El náufrago, con el cabello muy largo y barba espesa, vistiendo sólo unos calzoncillos hechos jirones, fue encontrado por dos habitantes del atolón en una embarcación de fibra de vidrio de 24 pies (unos 7 metros) de eslora, cuyos motores carecían de hélices y se veía muy deteriorada después de haber estado mucho tiempo en altamar.
José Iván dijo que un compañero que zarpó junto a él murió hace varios meses, según señaló Ola Fjestad, un estudiante de antropología noruego, quien se encuentra realizando una investigación en el atolón, y estuvo con él el viernes.
Le explicó que sobrevivió comiendo tortugas, pájaros y pescado, y bebiendo la sangre de las primeras cuando no llovía.
Prácticamente no hay islas en los más de 12.500 km en el océano Pacífico al norte del ecuador terrestre, que separan a México de las Islas Marshall del sur, en Micronesia. Y, así como llegó a Ebon, hay más de 1.000 km de mar abierto en los que podría haber llegado a Papúa-Nueva Guinea o Islas Salomón.