Agencia AFP. 30 enero
Manifestantes opositores participan en una protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro, convocada por Juan Guaidó, en la plaza Altamira, en Caracas, el 30 de enero del 2019. Foto: AFP
Manifestantes opositores participan en una protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro, convocada por Juan Guaidó, en la plaza Altamira, en Caracas, el 30 de enero del 2019. Foto: AFP

Caracas. La crispación política en Venezuela alcanzó a la prensa extranjera: dos periodistas franceses permanecen detenidos desde el mediodía del martes y dos chilenos serán deportados este miércoles tras pasar 14 horas bajo custodia de las autoridades.

Pierre Caillé y Baptiste des Monstiers, reporteros de Quotidien –un popular programa del canal televisivo TMC–, fueron interceptados cuando grababan imágenes en los alrededores del palacio presidencial de Miraflores, confirmaron fuentes diplomáticas a la AFP.

Los periodistas franceses fueron detenidos junto con su productor en el país, Rolando Rodríguez, denunció en tanto el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela.

"Se perdió contacto con ellos" cuando cubrían una vigilia en apoyo al presidente Nicolás Maduro, agregó la organización gremial.

"Dos periodistas de nuestro equipo fueron arrestados ayer en Venezuela. Estuvieron allí para cubrir la crisis política (...). Es difícil decir más a riesgo de empeorar su situación. Pensamos en ellos", reportó la cuenta en Twitter de Quotidien.

El martes en la noche también fueron detenidos en las cercanías de Miraflores dos reporteros del canal público chileno TVN, Rodrigo Pérez y Gonzalo Barahona, junto con los comunicadores venezolanos Maikel Yriarte y Ana Rodríguez, quienes los acompañaban.

El gobierno de Maduro ordenó la deportación de Pérez y Barahona tras "inexplicables 14 horas de detención", informó el canciller chileno, Roberto Ampuero. Yriarte y Rodríguez fueron previamente liberados.

Yriarte dijo que las autoridades alegaron que los reporteros se encontraban en una "zona de seguridad".

"Es lo que hacen las dictaduras: pisotear libertad de prensa, acallar con violencia la libertad. Solo agradecer que compatriotas vuelvan a Chile sanos y a salvo", escribió Ampuero en Twitter.

Varios periodistas extranjeros han sido detenidos o deportados en años recientes al no contar con permisos para desempeñar su oficio en Venezuela.

Sin mencionar expresamente las detenciones, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, dijo este miércoles que periodistas extranjeros han ingresado al país "sin cumplir previamente con la respectiva solicitud del permiso de trabajo en nuestros consulados".

Arreaza llamó a medios y agencias internacionales a "realizar los trámites indispensables" para "evitar inconvenientes".

En la víspera, en un comunicado, Reporteros Sin Fronteras denunció "actos de violencia de las fuerzas del orden contra periodistas" nacionales y extranjeros que cubren la oleada de protestas opositoras que vive Venezuela desde el pasado 21 de enero.

Las manifestaciones han dejado al menos 40 muertos y 850 detenidos, de acuerdo con la ONU.

Reporteros Sin Fronteras exigió al gobierno que "respete la libertad de información", al denunciar detenciones y confiscaciones de equipos como cámaras y teléfonos celulares, además de censura en los medios locales de radio y televisión.

Los incidentes con la prensa internacional ocurrieron en la antesala de protestas encabezadas este miércoles por el líder opositor Juan Guaidó, jefe del Parlamento y juramentado presidente interino, para pedir a la Fuerza Armada que retire su respaldo a Maduro.

"No podrán evitar que el mundo sepa lo que ocurre en Venezuela", expresó Guaidó en Twitter, al compartir un mensaje que había enviado más temprano el presidente chileno, Sebastián Piñera, en el que exigía la "inmediata liberación" de los reporteros de TVN.

"Muy pronto en Venezuela reinará la plena libertad de expresión e información", añadió el líder parlamentario, cuya proclamación es reconocida por Estados Unidos y varios países de América Latina.

Maduro se dice blanco de una campaña internacional para derrocarlo, a la que según él sirven grandes corporaciones mediáticas.