
El uruguayo Sebastián Marset, señalado como figura del narcotráfico en Sudamérica, compareció por primera vez ante un tribunal federal en Estados Unidos luego de ser extraditado desde Bolivia, donde fue detenido tras ser uno de los más buscados por la DEA.
Según la imputación presentada en Estados Unidos, Marset habría gestionado operaciones de narcotráfico que implicaron grandes volúmenes de droga y dinero. En uno de los casos señalados, correspondiente a enero de 2021, se le atribuye una deuda superior a 17 millones de euros por un envío de cocaína hacia Europa, cifra que hoy equivaldría a más de 19,5 millones de dólares.
De acuerdo con el documento judicial, el acusado y un colaborador organizaron el cobro de al menos 5 millones de euros de esa suma, y posteriormente habrían introducido la mayor parte de ese dinero en el sistema financiero estadounidense mediante operaciones de blanqueo.
La fiscalía indicó que Marset enfrenta un único cargo por conspiración para lavado de capitales. Este delito contempla una pena máxima de 20 años de prisión. El caso se tramita en un tribunal federal en Alexandria, Virginia.
Una acusación centrada en lavado y no en tráfico hacia Estados Unidos
A diferencia de otros procesos contra narcotraficantes latinoamericanos, la acusación no incluye cargos por envío de drogas hacia territorio estadounidense. Investigaciones en distintos países sugieren que el principal destino de las operaciones de Marset era Europa.
El acta lo describe como “un narcotraficante transnacional basado en Sudamérica” y lo vincula con el traslado de grandes cantidades de cocaína hacia mercados europeos.
Entre los señalados en la investigación aparece Federico Santoro, también uruguayo, quien fue condenado el año pasado a 15 años de prisión en el mismo tribunal tras declararse culpable. Según la fiscalía, Santoro gestionaba los movimientos financieros derivados del narcotráfico y recibía un porcentaje de las ganancias.
El documento detalla el funcionamiento de estas operaciones en varios puntos:
1. “Marset y Santoro utilizaban mensajeros y tokens para entregar de forma encubierta grandes cantidades de dinero ilícito, normalmente en euros, a sus cómplices, incluso en maletas dejadas al borde de carreteras públicas en Europa”.
2. “Una vez que las ganancias del narcotráfico de Marset y otros entraban al sistema bancario europeo, Santoro dirigía el movimiento de fondos a nivel internacional, normalmente con transferencias bancarias y en ocasiones siguiendo la instrucción específica de Marset”.
3. Para completar las transferencias, se habrían utilizado facturas falsas y empresas registradas en distintos países, además del uso de bancos corresponsales en Estados Unidos.
4. “Marset y Santoro” también “amenazaron con recurrir a la violencia contra otras personas para proteger la continuidad de sus actividades de tráfico de drogas y blanqueo de capitales”.
Las autoridades estadounidenses y de países sudamericanos han destacado la captura como un golpe al narcotráfico. La DEA llegó a describirlo como un “Pablo Escobar de la era moderna”.
Opciones legales y posibles escenarios del proceso
Durante su primera audiencia, Marset fue asistido por una defensora pública. En este tipo de diligencias iniciales, el juez verifica la identidad del acusado, le comunica los cargos y le informa sobre sus derechos.
Se prevé una nueva audiencia el 20 de marzo, en la que el procesado podría declararse culpable o inocente. Esta decisión marcará el rumbo del caso: aceptar el cargo podría reducir la pena y abrir la posibilidad de cooperación con las autoridades; rechazarlo implicaría ir a juicio.
El abogado estadounidense Rob Heroy señaló que “A diferencia de muchos otros procesos contra capos de la droga, los fiscales tienen un incentivo para negociar un acuerdo de culpabilidad con Marset porque la pena máxima que enfrenta es de 20 años”. También indicó: “Por lo tanto, si quieren evitar un juicio tendrán que ofrecerle un trato”.
El mismo experto advirtió que este tipo de casos presenta dificultades probatorias. “Tienen que demostrar que el propio Marset conspiró para lavar el dinero. Será difícil porque Marset no estaba en Estados Unidos, entonces ¿quién va a afirmar que lo vio blanqueando dinero?”.
Heroy añadió que la fiscalía podría requerir el testimonio de un informante, y que Santoro podría ser clave en ese escenario, ya que una colaboración podría reducir su condena.
En una carta divulgada anteriormente, Marset negó las acusaciones. “Ese no era mi trabajo”, afirmó. “Yo no soy cambista, yo manejo mi rubro bien manejado, y no me meto en los trabajos de otros. Nunca le pregunté ni siquiera cómo bajaba el dinero” o “si lo hacía de Estados Unidos, China o Chile, como dicen”.
También aseguró: “Yo no lo hice, por lo tanto no he cometido ningún delito en los Estados Unidos”.
El proceso judicial se encuentra en una fase inicial y los próximos pasos dependerán de las decisiones del acusado y de la estrategia de la fiscalía.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
