
El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio declaró el sábado 3 de enero que el gobierno cubano debería estar preocupado tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
“Si yo viviera en La Habana y formara parte del gobierno, estaría al menos un poco preocupado”, dijo en una conferencia de prensa en Florida junto al presidente estadounidense Donald Trump.
Rubio, de orígenes cubanos, agregó que “Cuba es un desastre” y que el país está “dirigido por hombres incompetentes y seniles”.
No obstante, en una entrevista con The New York Post, Trump dijo que no estaba considerando una acción militar contra Cuba, que atraviesa su propia crisis económica.
“Cuba va a caer por su propia voluntad. A Cuba le está yendo muy mal”, añadió el republicano.
A través de una publicación, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció el “terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano” y calificó las acciones de Estados Unidos como un “criminal ataque”.
Dependencia de Cuba con Venezuela
Por décadas, Cuba ha dependido en gran medida de Caracas para recibir apoyo económico y combustible.
Caracas cuenta con las mayores reservas de petróleo probadas del mundo, con 303.221 millones de barriles, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que Venezuela es miembro, por delante de Arabia Saudita (267.200 millones) e Irán.
Pero la producción es muy baja: “alrededor de 1 millón de barriles diarios (mbd)” antes del aumento de las tensiones con Estados Unidos en diciembre, frente a “alrededor de 3,5 mbd” cuando Hugo Chávez, el predecesor de Nicolás Maduro, llegó al poder en 1999, afirma Peter McNally, de Third Bridge.
Las sanciones impuestas por Trump durante su primer mandato hicieron caer la producción hasta un mínimo histórico de 350.000 barriles diarios en 2020. Como resultado, son pocos los importadores de petróleo venezolano.
Se estima que China compra el 80% a través de Malasia, otro país productor que sirve en cierto modo de pantalla. Alrededor del 5% de la producción se destina a Cuba en virtud de acuerdos entre ambos países.
“Cuba siempre fue muy dependiente de Venezuela. De ahí obtenían su dinero, y protegían a Venezuela, pero eso no les salió muy bien en este caso”, dijo Trump en una entrevista con The New York Post.
