Nueva York. Costa Rica se unió este jueves a 30 países, liderados por Estados Unidos y Argentina, para instar a las autoridades venezolanas a poner fin a las detenciones arbitrarias y los abusos de derechos humanos registrados tras las elecciones presidenciales del 28 de julio.
“Nos preocupa profundamente la represión continuada y los informes de violaciones a los derechos humanos”, señala la declaración publicada al término de una reunión en los márgenes de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La declaración está firmada por 31 países, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos, como Guatemala y Perú, mientras que Colombia, México y Chile no se sumaron al pronunciamiento.
Los países firmantes exigen al régimen de Nicolás Maduro la “liberación inmediata de las personas detenidas arbitrariamente, el cese del uso de la fuerza excesiva, la violencia política y el acoso contra la oposición y la sociedad civil”.
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Maduro fue declarado ganador con el 52% de los votos para un tercer mandato consecutivo, sin que hasta el momento se hayan presentado los resultados detallados del escrutinio, como lo exige la ley. La oposición denunció fraude.
Encabezada por María Corina Machado, la oposición publicó en un sitio web copias de cerca del 80% de las actas electorales, que demostrarían la victoria de su candidato, Edmundo González Urrutia, quien se exilió en España el 8 de setiembre tras pasar más de un mes en la clandestinidad.

La proclamación del mandatario izquierdista desató protestas que dejaron 27 muertos, incluidos dos militares, casi 200 heridos y más de 2.000 detenidos, según cifras oficiales.
“Si tenemos un objetivo único, es garantizar que la voluntad y los votos del pueblo venezolano sean realmente respetados, que puedan determinar su propio futuro”, había declarado el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, al inicio de la reunión copresidida con su homóloga argentina, Diana Mondino.
Maduro “está haciendo todo lo que está en su mano para negarles ese derecho con el fin de reforzar su propio control del poder”, señaló Blinken. Según el funcionario, Maduro “manipuló los resultados electorales” y “dictó injustamente una orden de arresto contra el candidato de la oposición”.
Por su parte, la canciller argentina subrayó que “al régimen de Maduro no le importa su gente”, y recordó que 7.8 millones de venezolanos huyeron del país, lo que generó “consecuencias” para otros países, muchos de ellos latinoamericanos.
