10 junio, 2016

Caracas. EFE, AFP Luego de un día de protestas en Caracas que derivó en enfrentamientos y golpes entre opositores y manifestantes chavistas, el rector del Tribunal Nacional Electoral (CNE) puso fecha al nuevo paso en el proceso para lograr un referendo revocatorio del presidente Nicolás Maduro.

Luis Emilio Rondón dijo que la etapa de validación de más de 1,3 millones de firmas de personas que piden activar el referendo se iniciará el próximo día 20 y acabará el viernes 24.

“Desde el lunes 20 hasta el viernes 24 de junio sería la fecha de la fase de validación”, dijo Rondón desde la sede principal del CNE en Caracas, un anuncio que era esperado y exigido con marchas y protestas por la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) desde hace más de una semana.

Rondón, el único de los cinco rectores que se identifica con el sector opositor, indicó que unas 1.352.000 personas tendrían que ir a validar sus firmas en ese lapso, después de que sus rúbricas pasaron todas las pruebas a las que fueron sometidas por el Poder Electoral para verificar su autenticidad.

Bloquean ingreso de opositores a sede electoral en Venezuela

Cuatro millones. El rector dijo que la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, ofrecerá este viernes la información formal del inicio de esta etapa de validación que abriría las puertas a una nueva fase en la que la oposición deberá recabar cuatro millones de firmas.

Para la fase que se inicia el próximo día 20, los que contribuyeron con su firma a recabar el 1% del Registro Electoral deben acudir ahora a los centros que indique el CNE a confirmar, con sus huellas dactilares, que apoyan la activación del revocatorio.

Opositores venezolanos protestaron este jueves ante la sede del poder electoral para exigir la fecha de ratificación de las firmas, en medio de escaramuzas con seguidores oficialistas en los que un diputado fue agredido.

Policías y militares, que custodiaban el edificio, lanzaron gases para dispersar a los presentes, mientras que militantes chavistas agredieron con palos a Julio Borges, jefe de la bancada parlamentaria opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

“Íbamos en paz a pedir ser escuchados. Sin embargo, las rectoras (del CNE) se negaron a atendernos. Creen que están por encima de la Constitución, del pueblo”, declaró Borges.

Los diputados pretendían entrar al CNE para reclamar la hoja de ruta del referendo, luego de que, el martes, se les anunció que de las 1,8 millones de firmas que presentó la MUD el 2 de mayo para activar el referendo, son válidas 1,3 millones.

Estudiantes. En otro punto de la ciudad, decenas de universitarios se enfrentaron con piedras y bombas incendiarias a efectivos de seguridad que lanzaron gases lacrimógenos, perdigones y chorros de agua, luego de bloquear la marcha estudiantil al CNE.

La MUD sostiene que el CNE demora todo para evitar que el referendo se haga antes de 2017 –cuando se cumplen cuatro años del mandato presidencial–, pues si se hace este año y Maduro pierde, se llamará a elecciones. Si se efectúa el año próximo, sería sustituido por el vicepresidente.

“No vamos a permitir que nos conculquen el derecho de salir de este gobierno de ladrones, de corruptos; el referendo revocatorio debe ser en el 2016”, afirmó el presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup.

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Para revocar el mandato de Maduro, la oposición necesita más de los 7,5 millones de votos con que fue elegido en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, quien gobernaba desde 1999.

Las protestas se han vuelto cotidianas al agravarse la escasez de alimentos y medicinas, y el alza del costo de vida, pues el país petrolero tiene la inflación más alta el mundo: 180,9% en 2015 y proyectada al 700% por el FMI para 2016. Para la oposición, el referendo “es una válvula de escape”.

La MUD exige que el CNE fije la fecha de confirmación de firmas, que podría ser del 16 al 20 de junio según una versión extraoficial, a fin de pasar a la segunda etapa: la recolección de otras cuatro millones de rúbricas (20% del registro electoral) para convocar el referendo.

El abogado constitucionalista José Ignacio Hernández opinó que el órgano electoral violó sus propias normas, que establecían cinco días para el proceso de revisión de firmas, al haber pasado ya 40 días desde que fueron presentadas.

“No hay forma de justificar el silencio administrativo del CNE en dar respuesta a un trámite que el propio CNE inventó”, aseguró Eugenio Martínez, experto en temas electorales.

El vocero de la MUD, Jesús Torrealba, advirtió que el CNE pretende usar un mecanismo en su página web “de exclusión de firmas” en la fase de ratificación, para que quienes deseen puedan consignar su “arrepentimiento”.

“Eso, por supuesto, es un pretexto para abrir una cacería de brujas inmensa en los ministerios y en las oficinas de la administración pública”, aseguró.

El número dos del chavismo, el diputado Diosdado Cabello, ha advertido que los funcionarios que firmaron para pedir el referendo deben de ser despedidos.