El conflicto entre Israel y el grupo terrorista Hamás suma 40 días, en momentos en que los combates ya tocan las puertas del hospital Al Shifa, el más grande de la Franja de Gaza, y de otros centros médicos. Allí, en medio de los intensos bombardeos, miles de palestinos enfermos y heridos padecen por la falta de servicios básicos y medicinas.
Jonathan Peled, subsecretario para América Latina y el Caribe en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Jerusalén, asegura que los hospitales de Gaza no son un objetivo para Israel, pero insiste en que debajo de estas instalaciones se interconecta la amplia red de túneles que sustenta la operación militar de Hamás.
“Debajo de cada hospital existe una fuente de generación de electricidad que abastece a esta red subterránea. Esta es la razón por la que necesitamos entrar a los hospitales”, asegura Peled. El funcionario señala que el grupo islamista palestino también utiliza los centros médicos para lanzar misiles y poner a la población civil como escudo humano.
Afirma que se están tomando todas las acciones posibles para reducir el impacto sobre la población civil de Gaza. “Hemos llamado a los pacientes que puedan salir de los hospitales y tenemos equipo médico fuera de los hospitales. Queremos llevar a cabo una operación precisa y selectiva en estos centros médicos”, asevera.
El pasado 7 de octubre, el grupo terrorista lanzó una ofensiva en territorio israelí que dejó entre 1.200 y 1.400 civiles muertos. Los milicianos irrumpieron en kibutz cercanos a la frontera con la Franja de Gaza y en un festival abarrotado de jóvenes. Durante la operación, tomaron 240 rehenes de todas las edades, incluidos niños de pocos meses.
Como respuesta, Israel mantiene sitiada a Gaza, refugio de Hamás, bajo un intensa campaña de bombardeos y operaciones terrestres, así como cortes de servicios esenciales como agua y electricidad, lo cual ha provocado miles de bajas en territorio palestino y el éxodo masivo de pobladores que no tienen relación con el conflicto.
Peled admite que las acciones emprendidas por su gobierno han generado críticas en la comunidad internacional, aunque sostiene que Israel cuenta con el respaldo occidental para hacer un trabajo que nadie quiere realizar: derrocar a Hamás. A continuación, un extracto de la entrevista que concedió a La Nación:
– Ya pasaron 40 días desde que Israel anunció que entraba en guerra con Hamás por el atentado, ¿cuáles objetivos no ha podido concretar Israel en esta guerra?
Es una guerra del mundo democrático liberal contra las fuerzas del mal, de la oscuridad. Le toca a Israel librar esta guerra y ganar esta batalla. Al final, estamos hablando de un movimiento terrorista que tiene un objetivo que va más allá de matar a todos los judíos y de hacer desaparecer el Estado de Israel, sino que después continuará con todo Medio Oriente, Europa y el mundo occidental.
“En términos sencillos, los objetivos son: liberar a Gaza de Hamás y, en segundo lugar, liberar a los 240 rehenes secuestrados; esos son los objetivos principales”.
– ¿Tomar el control de la Franja de Gaza está en los planes de Israel?
Israel no tiene ningún interés en ocupar, conquistar ni regresar a Gaza y asumir responsabilidad sobre la Franja de Gaza. Israel se retiró en el año 2005 con el objetivo de brindar a los palestinos en Gaza un futuro mejor y, en estos 18 años, uno puede observar el desarrollo que han tenido países como Costa Rica en Centroamérica y otros países del mundo, pero no así en la Franja de Gaza.
“En estos 18 años no ha habido ningún desarrollo, excepto la construcción de infraestructuras terroristas, túneles e instalaciones militares. Pero no se ha hecho absolutamente nada por su población, ni en educación, ni en salud, ni en empleo.
”Israel dejó Gaza con la esperanza de que se convirtiera en un lugar próspero para sus habitantes, una zona con recursos que, en su momento, se habló de convertirla en un segundo Singapur. Lamentablemente, hoy es todo lo contrario”.
– Líderes mundiales señalan una desproporcionalidad de hechos en este conflicto. En Israel murieron entre 1.200 y 1.400 civiles, y Hamás reporta más de 10.000 personas fallecidas y una ciudad devastada. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Un uso muy cínico y brutal de emplear a su población como escudo humano. Ahí es donde vemos las diferencias: por un lado, un Israel que hace todo lo posible para defender a su población y, por otro lado, una organización terrorista como Hamás que hace todo lo posible para que su población civil sufra daños.
“Hay dos bandos con diferentes valores, con una manera totalmente diferente de pensar a la hora de santificar la muerte y de santificar la vida”.

– Israel tiene rodeado el hospital Al Shifa, el centro médico más grande de Gaza. ¿Cuál es el objetivo militar para ingresar a un hospital?
En Israel, estamos impresionados por esta red subterránea que se construyó en Gaza. Se habla de una construcción que va de entre los 100 y 200 kilómetros; podría ser el metro de la ciudad de San José de manera fácil.
”Además, los siete u ocho hospitales son las fuentes energéticas para estos túneles, ya que debajo de cada hospital existe una fuente de generación de electricidad que abastece a esta red subterránea. Esta es la razón por la que necesitamos entrar a los hospitales, y aquí es importante aclarar una cosa: el blanco no es el hospital en sí, pero debajo de los hospitales está toda la estructura militar de Hamás.
”Ellos utilizan estos centros médicos para lanzar misiles. Usar a la población civil como escudo humano es cruel, cínico y terrible. Es ahí donde Israel tiene un gran dilema, ya que, por un lado, hay que combatir a Hamás y, por otro, hay que minimizar el efecto en los civiles en Gaza que no tienen nada que ver con este conflicto.
“Israel está entregando incubadoras para sus hospitales, está proporcionando combustible y ayuda humanitaria en la frontera con Egipto con más de 100 camiones humanitarios.
“Nuestro enemigo no son los palestinos. Es Hamás, quienes llevan 18 años preparándose para esto”.
- ¿Cómo minimizar las muertes de civiles si Israel decide ingresar a los hospitales?
Israel no está atacando deliberadamente a civiles en Gaza. Estamos tomando todas las medidas que están a nuestro alcance para minimizar el daño a la población civil. Hemos llamado a los pacientes que puedan salir de los hospitales y tenemos equipo médico fuera de los hospitales. Queremos llevar a cabo una operación precisa y selectiva en estos centros médicos.
- ¿Israel está dispuesto a asumir la crítica internacional por ingresar a hospitales con tal de desarticular a Hamás?
No se puede vivir sin la crítica. Pero tomamos en cuenta el apoyo occidental que tenemos. Las críticas no las tomamos a la ligera, pero al final nadie está dispuesto a hacer el trabajo que hace Israel por un mundo occidental libre y democrático.
– ¿Qué objetivos deben cumplirse para que Israel anuncie el fin de su operación?
Deponer a Hamás y destruir su capacidad militar y política. Ese es el objetivo militar de esta operación.
– ¿La inteligencia israelí tiene claro que los líderes de Hamás están verdaderamente en Gaza?
Sabemos que muchos de ellos se esconden en Gaza, pero sabemos que su líder vive una vida de lujo en Catar. Esto es absurdo. Mucha gente alrededor del mundo dice #FreePalestine, pero deberían decir Free Palestine from Hamás.
“Hamás no representa la causa Palestina. Lamentablemente, le toca a Israel enfrentar este trabajo difícil de derrocar a Hamás para dar un futuro mejor a la Franja de Gaza y a su población sin Hamás”.
— ¿Israel está preparado para sostener un conflicto si se suman otros actores en la región?
Estamos haciendo todo para prevenir que se abra otro frente en el norte y en el este. Por eso, la presencia internacional de Estados Unidos y de Gran Bretaña, quienes han instalado portaaviones en la región para enviar una señal a Irán y a sus proxies, como Hezbolá y los hutíes en Yemen.
“El mensaje es que esto no es solo una guerra contra Israel, sino que es una guerra contra Estados Unidos, Gran Bretaña y el mundo occidental. Israel no está solo en esta batalla. Probablemente, pagamos un precio alto en críticas, denuncias y condenaciones internacionales, pero al final tenemos la legitimidad del mundo occidental en contra de estas fuerzas de maldad”.
— ¿Cómo enfrenta Israel la guerra de la desinformación en las redes sociales?
Hamás utiliza una retórica para distorsionar la realidad. Israel no bombardea hospitales. Lo sucedido en el hospital en Gaza fue por un misil fallido que se lanzó desde Gaza, y no murieron 500 personas. Gracias a Dios, el lamentable número de muertos fue menor, pero fue un misil que cayó en un estacionamiento y que lo disparó la Yihad Islámica. El mundo tardó en confirmar esta noticia y en corregir.
– ¿Israel minimiza el número de muertos civiles en este conflicto?
Yo no minimizo el hecho de que hay civiles muertos y heridos en Gaza; lo tenemos muy claro y esto es lamentable. Lamentamos la pérdida de vidas inocentes. El hecho es que Hamás se esconde en ambulancias, en hospitales, escuelas y mezquitas. En cada lugar donde puedan usar escudos humanos para sacrificarlos. Si el mundo no puede entender esto, lo que hace Hamás, el mundo está ciego.
