AFP. 6 junio, 2019
El presidente ruso, Vladimir Putin, participa en una reunión con inversionistas extranjeros al margen del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el 6 de junio del 2019. Foto: AFP
El presidente ruso, Vladimir Putin, participa en una reunión con inversionistas extranjeros al margen del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el 6 de junio del 2019. Foto: AFP

Moscú. El presidente ruso Vladimir Putin pidió este jueves “pasar la página en lo referente a los espías” en las relaciones con Reino Unido, afectadas por varios escándalos, entre ellos el envenenamiento en marzo del 2018 del exagente Serguéi Skripal.

Londres no se hizo esperar y reaccionó de inmediato, señalando que para "tener una relación diferente (...) Moscú debe cambiar su comportamiento".

"Al fin de cuentas, hay que pasar la página en lo referente a los espías y los ataques", dijo Putin durante una reunión con directivos de agencias de prensa en San Petersburgo (noroeste de Rusia), donde se celebra un Foro económico.

En el 2006, el exespía y disidente ruso Alexandre Litvinenko fue envenenado en Londres en el 2006 con polonio-210, una sustancia radioactiva.

Las relaciones diplomáticas entre Londres y Moscú se deterioraron aún más el año pasado tras otro caso sonado: el envenenamiento con Novitchok, una sustancia neurotóxica, del exagente doble ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia en Salisbury, en el sur de Inglaterra, que Londres atribuyó a Rusia aunque Moscú lo ha negado categóricamente.

"No somos nosotros los que hemos espiado con este personaje que supuestamente fue envenenado en Salisbury. Era el agente de ustedes, no el nuestro. Lo que quiere decir que son ustedes los que nos espiaron", explicó Putin.

Skripal y su hija sobrevivieron tras ser hospitalizados durante varias semanas.

"Los temas globales vinculados con los intereses comunes a nuestros dos países en las esferas económica, social y de seguridad son más importantes que los juegos de los servicios especiales", había dicho también Putin.

“Sólo podemos tener una relación diferente si Rusia cambia su comportamiento”, advirtió una portavoz de la primera ministra Theresa May. Y, con respecto al caso de Skripal señaló: “fue un acto despreciable y una clara violación de la convención sobre armas químicas”.