
P ablo Escobar le otorgó notoriedad a Jhon Jairo Velásquez Vásquez, Popeye , al reclutarlo entre su grupo de asesinos 30 años atrás. En un extraño vericueto del destino, fue el mismo Pablo Escobar por medio de la serie El Patrón del Mal, quien volvió a poner a Popeye en la palestra pública, solo que para entonces Escobar estaba muerto y su sicario, en la cárcel. El rotundo éxito de la serie en todo el continente pronto hizo que la prensa se volcara sobre los protagonistas de aquella historia que podían contar su versión. Todos los caminos condujeron a Popeye, quien se salvó de correr la misma suerte de la mayoría de bandidos de la época al entregarse a la policía y declararse culpable por delitos que distaban mucho de sus crímenes más dantescos, los cuales fueron prescribiendo con los años.
Popeye vio la serie a pedacitos en la cárcel. “Realmente es muy buena, el actor que hace de Pablo Escobar habla exactamente igual, es impresionante, solo que el Patrón no era tan gordo. La serie fue hecha por personas relacionadas con las víctimas de Pablo Escobar, como parientes de Guillermo Cano (que el patrón lo mató y le voló su periódico) y por eso hay algunas cosas que no se ajustan y se trata de desmontar la imagen de Pablo Emilio, a veces lo colocan como un cobarde, llorando en el suelo, eso jamás, Pablo Escobar nunca lloraba, no se tiraba al suelo, era un hombre muy guapo. Hay otra parte donde ponen una viejita que un día nos dio comida y que después el Patrón dice “Mátenla”... eso no, no, nosotros no teníamos ese nivel de maldad. Al Marino, el que hace el papel mío, le tengo cariño y respeto pero yo soy mucho más fuerte, yo soy rápido, soy eléctrico, el hombre es muy pasivo”, dice Popeye, quien a estas alturas se ha convertido en una especie de celebridad en redes sociales y en Internet: “Ahora soy un youtuber , tengo amigos en 49 países, voy a hacer una película, estoy trabajando muy duro e incluso les contesto preguntas en video a mis fans”, puntualizó Jhon Jairo.