Alexei Moskalev, de 53 años, está siendo buscado por la policía tras ser condenado el pasado martes a dos años de cárcel. ¿El motivo? Se le atribuye haber criticado al ejército ruso en redes sociales, una acción que se paga con prisión en la Rusia de Vladimir Putin. Pero su calvario empezó hace un año con un inocente dibujo de su hija de 13 años contra la guerra en Ucrania.
Moskalev permanecía en arresto domiciliario desde el pasado 1°. de marzo.
De acuerdo con BBC Mundo, el martes debía comparecer ante la corte de Yefremov para escuchar el veredicto en su contra, pero no llegó. Según la secretaría de prensa de la corte, Moskalev se escapó del arresto domiciliario y se desconoce su paradero.
Padre soltero, Alexei Moskalev perdió contacto con su hija Masha Moskaleva, de 13 años, cuando fue enviada a un hogar para menores en marzo, al inicio del caso penal en contra del hombre.
¿Cómo se inicia la historia?
En abril del año pasado, Masha, alumna de sexto grado de la Escuela Número 9 en la ciudad de Yefremov, hizo un dibujo contra la guerra de Rusia en Ucrania para el curso de arte.
En la imagen que dibujó la niña, entonces de 12 años, se observan las banderas rusa y ucraniana. Sobre la primera está escrita la frase “No a la guerra” y sobre la segunda puso “Gloria a Ucrania”. Entre ambas banderas puso a una mujer con una niña y sobre ambos vuelan cohetes que salen del lado ruso. Ella estira la mano como queriendo detener los proyectiles.
La maestra de Masha denunció el dibujo ante el director de la escuela, quien llamó a la policía. Sacaron a la niña de clase. Luego, la policía y el servicio de tutela entrevistó al padre.

Masha y su padre también fueron interrogados por el Servicio Secreto Ruso (FSB). Tras ello, la niña se negó a seguir yendo a la escuela por miedo.
“La policía comenzó a investigar las redes sociales de Alexei y le dijeron que estaba criando mal a su hija”, le dijo a BBC Mundo la concejala de Yefremov, Olga Podolskaya.
Por su parte, Moskalev habló con el portal independiente ruso OVD-Info y les contó sobre la visita de las autroridades: “¡Mira lo que le estás enseñando a un niño! Mira lo que dibujó”, recordó que le dijeron. Luego defendió a su hija: “¿Qué tiene de particular? Ella se opone a la guerra, contra el derramamiento de sangre, ¿qué hay de malo en eso?”.
Las autoridades abrieron un caso administrativo contra él y le multaron con 32.000 rublos ($415) bajo el cargo de desacreditar a las fuerzas armadas rusas.
Pero ahí no terminó el caso. Antes de que acabara el 2022, padre e hija recibieron otra visita de la policía.
“Fue el 30 de diciembre a las 6 a. m.”, dijo Alexei Moskalev en la entrevista con el portal OVD-Info.
“Quería salir hacia el trabajo, miré por la ventana, y me sorprendí: alrededor de mi casa estaban estacionados tres coches de la policía, y otros dos estaban detrás. Además, había un vehículo de Protección de Catástrofes. Cerca de doce hombres del servicio secreto FSB y de la policía fueron directamente hacia la entrada de nuestra casa, con una amoladora en la mano. Enseguida me quedó claro que venían hacia nosotros”, contó.
Moskalev manifestó que los agentes hicieron destrozos en su casa. Arrancaron ropa de los armarios, cuadros de las paredes y tiraron muebles. También confiscaron sus ahorros, unos $3.150. “¿Quién te paga? ¿Para quién trabajas?”, le preguntaron tras hallar la plata. Finalmente, le golpearon la cabeza contra la pared y contra el suelo.
Juicio por desacreditar al ejército
Tras la última visita del FSB padre e hija intentaron esconderse. Pero el 1°. de marzo de este año, la justicia abrió una causa penal contra Alexei Moskalev por sus publicaciones sobre la guerra, bajo la misma acusación de desacreditar al ejército, y lo puso en arresto domiciliario. Él siempre negó los cargos y dijo que su cuenta debe haber sido jaqueada.
BBC Mundo informó que luego Masha fue enviada a un centro para menores, sin permitirles a ambos comunicarse, ni siquiera por teléfono.
“Nadie vio a Masha desde el 1°. de marzo”, dijo Olga Podolskaya a BBC Mundo, “pese a nuestros intentos de acceder al centro de menores y averiguar cómo está”.
La agencia AFP explicó que el caso suscitó una gran indignación en Rusia y se convirtió en símbolo de la represión contra los que se oponen a la operación militar lanzada por Putin hace más de un año contra Ucrania.
La niña podría ser enviada a un orfanato
La AFP indicó que según una responsable del servicio de prensa del tribunal, Alexei Moskalev huyó la noche anterior a la lectura de su sentencia.
El abogado del hombre, Vladimir Bilyenko, contactado por la AFP, dijo estar muy sorprendido por la fuga. “Lo vi ayer, pero hoy no estaba”, añadió.
Además, Moskalev tiene un juicio pendiente para el 6 de abril en el que corre el riesgo de perder la tutela de su hija.
El abogado dijo que Masha podría ser “enviada a un orfanato de aquí a un mes”.
El miedo de hablar de la guerra y del caso
En Yefremov, de 37.000 habitantes, hay pintas de apoyo patriótico a la campaña militar en Ucrania, pero los residentes también están conmocionados por la historia de este padre y su hija, refiere la AFP.
En las calles de Yefremov, pocos se atreven a hablar abiertamente del caso de la niña o a opinar sobre la campaña militar: “Separar al padre de su hija es horrible. Ella solo expresó un punto de vista”, comentó Alexandra, una estudiante, a la Agencia AFP.
Una jubilada que declinó dar su nombre dijo que su vida cambió desde el 24 de febrero de 2022, día en que las fuerzas rusas entraron a Ucrania.
“No estoy acusando a nadie. Veo víctimas de ambos lados. Quiero que esto se acabe lo antes posible”, expresó.
BBC Mundo cuenta que hace unos días el abogado Vladimir Bilyenko visitó el hogar para menores donde está Masha.
El director del centro le dijo que la niña había ido a un festival de cocina para niños y le entregó dos dibujos que Masha había hecho para su padre y una carta.
El abogado le manifestó a un canal local que Masha había escrito las palabras: “Papá, eres mi héroe”.