
Washington y Pekín. El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, pidió el martes elecciones “libres y justas” en Hong Kong luego de que China dijo que las primarias organizadas por partidos prodemocracia podrían haber violado la nueva ley de seguridad nacional impuesta al territorio semiautónomo.
"Felicitaciones a los prodemocracia de Hong Kong por unas primarias exitosas. Las elecciones legislativas en septiembre deben ser igual de libres y justas", escribió Pompeo en su cuenta de la red Twitter.
Congratulations to Hong Kong’s pan-democrats for a successful primary. The Legislative Council election in September should be equally free and fair.
— Secretary Pompeo (@SecPompeo) July 14, 2020
En una declaración adjunta, Pompeo dijo que la participación de más de 600.000 hongkoneses en esa consulta extraoficial mostró “su deseo de hacer oír su voz frente a los esfuerzos del Partido Comunista Chino por sofocar las libertades del territorio”.
La Oficina de Enlace, que representa al gobierno de China en el territorio semiautónomo, calificó la votación como “una provocación grave contra el sistema electoral actual”.
En su declaración, Pompeo expresó la “grave preocupación” de Estados Unidos por la amenaza y afirmó que mostraba “el temor del Partido Comunista Chino a la democracia y el libre pensamiento de su propio pueblo”.
Horas más tarde, en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump anunció el fin del trato preferencial para Hong Kong, en el marco de su pulso con China por las nuevas reglas de seguridad impuestas en la antigua colonia británica.
China ha impuesto una ley que criminaliza la subversión y otros aparentes delitos, lo cual genera temores en Hong Kong.
“Ningún gobierno ha sido más duro con China que este”, afirmó el mandatario y acusó a su rival en los comicios de noviembre, el exvicepresidente Joe Biden, de haberse aliado con Pekín una y otra vez.
“Ahora Hong Kong va a ser tratado igual que China continental”, manifestó Trump en una rueda de prensa, en la cual detalló que ese territorio va a perder privilegios, como un tratamiento económico especial y el acceso a exportaciones de tecnología sensibles.
A principios de julio, el Congreso estadounidense aprobó una ley para penalizar a los funcionarios chinos que apliquen las nuevas reglas de seguridad contra Hong Kong, que también afecta a los bancos que tengan transacciones significativas con ellos.
Amenaza latente
La advertencia de China en el sentido que aquellos comicios constituyen “una provocación grave contra el sistema electoral actual” aumenta el riesgo de acciones judiciales contra los partidos de la oposición y ciertas figuras del movimiento prodemocracia.
Las votaciones fueron organizadas por partidos prodemocracia para designar a los candidatos que se presentarán en setiembre a los escaños al Consejo Legislativo (LegCo), el Parlamento local.
Esas agrupaciones esperan que la indignación de parte de la población de Hong Kong contra el régimen chino les permita obtener una mayoría en el Parlamento que siempre ha sido favorable a Pekín.

En el comunicado, la Oficina de Enlace insistió en que el hecho de hacer campaña para tomar el control del Consejo Legislativo constituye en sí mismo una violación de la nueva legislación.
“Esto podría violar el artículo 22 de la ley de seguridad nacional, además de otros reglamentos electorales locales”, señaló.
Este artículo tipifica como delito la “subversión del poder estatal”. Prohíbe cualquier “injerencia y obstrucción graves” contra el Gobierno Central chino y el Gobierno local de Hong Kong y cualquier acción que los deje “en la incapacidad de ejercer sus funciones normalmente”.
El contenido del texto se mantuvo en secreto hasta que fue promulgado el 30 de junio. El Parlamento local no pudo intervenir.
Esta ley china apunta a reprimir la subversión, la secesión, el terrorismo y la colusión con las fuerzas extranjeras, unos actos que pueden sancionarse con cadena perpetua.