
Srinagar, India. Las escuelas estuvieron cerradas e Internet cortado el lunes en la Cachemira india, luego de una jornada de enfrentamientos muy sangrientos que causaron 20 muertos y 200 heridos.
Tres soldados, 13 presuntos rebeldes y cuatro civiles murieron en una serie de enfrentamientos en el sur de Srinagar, capital de verano del Estado indio de Jammu-y- Cachemira en la jornada más sangrienta desde el 2016 en esta región disputada entre India y Pakistán.
Miles de cachemires salieron a la calle este fin de semana en apoyo a la insurrección que combate desde hace tres décadas a la administración india de esta parte de la altiplanicie himalaya.
Las fuerzas de seguridad dispararon balas reales y proyectiles con perdigones contra personas que asistían a los funerales de rebeldes muertos y contra la muchedumbre que lanzaba piedras y gritaba consignas contra India.
En el principal hospital de Srinagar, los médicos consideran que las heridas causadas por los perdigones eran las más graves que hayan visto desde el levantamiento del valle en julio del 2016.

“La mayoría (de los heridos) recibieron impactos de plomo en su ojos”, dijo el médico Saleem Tak, responsable del hospital Shri Maharaja Hari Singh, quien vio a 45 pacientes llegar el domingo.
Un hombre, que rechazó identificarse por miedo a represalias, contó que sus dos hijos adolescentes fueron alcanzados. “Los doctores tratan de salvar sus ojos. Vamos a tener que hacer sacrificios por la libertad”, expresó.
Cachemira fue dividida entre India y Pakistán a fines de la colonización británica. Ambos países reivindican todo el territorio, lo que fue el origen de dos de las tres guerras que los opusieron desde la independencia en 1947.

India acusa con regularidad a Pakistán de apoyar la insurrección en la parte de Cachemira bajo administración india, lo que el Gobierno pakistaní desmiente.
Decenas de miles de personas, principalmente civiles, han muerto en este conflicto desde la rebelión separatista a fines de los años 1980.