AFP. 21 junio, 2018
Un socorrista de la Cruz Roja ayudaba a migrantes en las afueras de un gimnasio usado como centro de acogida -este jueves 21 de junio del 2018- en Jerez de la Frontera, sur de España
Un socorrista de la Cruz Roja ayudaba a migrantes en las afueras de un gimnasio usado como centro de acogida -este jueves 21 de junio del 2018- en Jerez de la Frontera, sur de España

Budapest. Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia, favorables a una línea dura sobre la inmigración, descartaron el jueves participar en una minicumbre europea sobre el tema que se realizará en Bruselas el domingo, haciendo hipotético el logro del consenso deseado por Alemania y Francia.

“La minicumbre del domingo es inaceptable, nosotros no participaremos, quieren volver a presentar una propuesta que ya rechazamos”, declaró el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, luego de una reunión con sus homólogos húngaros, checo y eslovaco -el grupo Visegrado- en Budapest.

Convocada sorpresivamente por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en el marco de la crisis del barco Aquarius, esta minicumbre está destinada a preparar la de Bruselas los días 28 y 29 de junio, que será consagrada a la inmigración, tema que domina la agenda de los países europeos, divididos sobre el tema.

El episodio del barco Aquarius con 630 migrantes a bordo, al que Italia cerró sus puertas, denunciando una falta de solidaridad de sus vecinos de la Unión Europea (UE), puso en primer plano la necesidad de encontrar una respuesta europea común a la cuestión migratoria.

Los participantes en la reunión de Bruselas propondrán el refuerzo de las obligaciones impuestas a los demandantes de asilo, para tratar de calmar las tensiones entre Estados miembros.

La canciller alemana, Ángela Merkel, está bajo presión de sus aliados bávaros, partidarios como Italia, Austria y los países de Visegrado de un endurecimiento en la materia.

Además de Alemania y Francia, Italia, Grecia, Malta, España, Austria, Bulgaria, Bélgica y Holanda son esperados en esta minicumbre, una lista abierta según la Comisión a otros países que deseen participar.

Según un documento de trabajo provisional, los participantes en la reunión se comprometerán a acelerar los reenvíos de demandantes de asilo de un país de la UE hacia otro, según el acuerdo de Dublín.

Cuotas urticantes

Pero el texto prevé también la instalación de un “mecanismo de solidaridad eficaz” con cuotas de repartición obligatorias de los migrantes entre los diferentes países miembros, asunto candente para los países de Visegrad que rechazan categóricamente tal iniciativa desde hace más de dos años.

El primer ministro austriaco, el conservador Sebastián Kurz, fue recibido este jueves por su homólogo húngaro, Víktor Orban.

El dirigente austriaco, quien formó a finales del 2017 un gobierno con la extrema derecha, fue especialmente invitado por el grupo de Visegrado, que reúne a Hungría, Polonia, la República Checa y Eslovaquia, que, al igual que Austria, mantiene una política sin concesiones en materia migratoria.

La reunión “se centrará en la protección de las fronteras exteriores, especialmente en el refuerzo de (la agencia europea) Frontex y las medidas a tomar contra la inmigración ilegal a través de Albania”, había precisado la Cancillería austriaca.

Orban manifestó que “sobre el asunto migratorio debemos concentrarnos en lo que estamos de acuerdo, como -por ejemplo- la protección de las fronteras”.

El comisario europeo para la migración, Dimitris Avramopoulos, señaló el jueves en Bruselas que la UE contempla la creación en países terceros de “plataformas regionales de desembarque” de migrantes rescatados en el mar, pero aseguró que no se trataría de crear “Guantánamos para migrantes”.

El Parlamento de Hungría, reunido el miércoles 20 de junio del 2018, aprobó una enmienda a la Constitución que hace más difícil obtener la condición de asilado o de refugiado.
El Parlamento de Hungría, reunido el miércoles 20 de junio del 2018, aprobó una enmienda a la Constitución que hace más difícil obtener la condición de asilado o de refugiado.

Invitado de honor de la cumbre de Visegrado el jueves, Kurz aseguró que comparte las preocupaciones de sus anfitriones y recomendó a la UE avanzar abandonando cualquier idea de cuotas.

Kurz no puso en duda su participación en la minicumbre del domingo, pues desea “tender puentes” entre europeos.

El presidente francés, Emmanuel Macron, denunció -por su parte- este jueves la “lepra que aumenta” en Europa, “el nacionalismo que renace, la frontera cerrada propuesta por algunos” y a quienes “traicionan incluso al asilo”.

Orban, punta de lanza de la línea más intransigente en migración, erigió en el 2015 una barrera antimigrantes a lo largo de varios cientos de kilómetros en la frontera.

Kurz, quien presume de haber sido uno de los primeros en cerrar la “Ruta de los Balcanes” a los migrantes a principios del 2016, cuando era ministro de Relaciones Exteriores, celebró la “nueva dinámica” surgida en Europa en cuestión migratoria.

“Estamos en la buena dirección”, consideró. Pero quizás haya que esperar a la cumbre europea informal que organizará en septiembre Austria -país que ostentará la presidencia de turno del Consejo de la UE desde el 1 de julio- sobre esta cuestión para alcanzar una “solución” común, consideró Kurz.