Ciudad del Vaticano. El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, considerado muy cercano al papa Francisco, cobró durante años sumas astronómicas de una universidad católica, informó este jueves la revista italiana L’Espresso en su edición digital.
En el artículo firmado por Emiliano Fittipaldi, especializado en investigaciones, se indica que el purpurado recibió “medio millón de euros al año de la Universidad Católica de Honduras”.
Según la publicación, el papa Francisco fue informado de las ganancias del cardenal y arzobispo de Tegucigalpa y ordenó hace más de seis meses una investigación también sobre “las inversiones en empresas londinenses” que se esfumaron.
Rodríguez Maradiaga, coordinador del Consejo de los Cardenales para la reforma de la Curia Romana, el gobierno central de la Iglesia, es considerado un “papable” y defensor de los pobres y los olvidados.
La AFP contactó con el Vaticano, pero no ha contestado.
“El Papa está triste, pero también decidido a descubrir la verdad”, escribió Fittipaldi citando fuentes de la residencia papal Santa Marta.
“Solo en el 2015 el cardenal recibió casi $600.000, una suma que según algunas fuentes estaría justificada por su condición de ‘Gran Canciller’ de la universidad a lo largo de una década”, denunció el semanario.
Fittipaldi aseguró que en el Vaticano están preocupados por la apertura de una investigación del Tribunal de Cuentas hondureño sobre el uso de grandes cantidades de dinero entregadas por el gobierno a la Fundación para la Educación y la Comunicación Social y a la Fundación Suyapa, ambas pertenecientes a la Iglesia local.
La publicación aseveró que el Papa pidió al obispo argentino Jorge Casaretto una investigación sobre “los agujeros” económicos dejados por la fundación de Rodríguez Maradiaga, así como sobre sus inversiones “catastróficas”.
Se espera una reacción oficial el viernes del Vaticano, pero algunas voces ven un anticipo de ella en las duras palabras del Pontífice este jueves contra “los traidores” dentro de la curia romana, que “se dejan corromper por la ambición o la vanagloria”.