AFP. 6 septiembre
El líder de la oposición rusa, Alexéi Navalni, pronuncia un discurso durante una manifestación en Moscú, el 29 de setiembre del 2019. Foto: AFP
El líder de la oposición rusa, Alexéi Navalni, pronuncia un discurso durante una manifestación en Moscú, el 29 de setiembre del 2019. Foto: AFP

Berlín. El pulso entre Alemania y Rusia por el caso de Alexéi Navalni se endureció este domingo con el ultimátum de Berlín que exige una explicación sobre el envenenamiento del opositor antes de imponer eventuales sanciones mientras que Moscú acusó a Alemania de retrasar la investigación.

“Fijar ultimátums no ayuda a nadie, pero si en los próximos días la parte rusa no contribuye a aclarar lo que ha ocurrido, entonces nosotros tendremos que discutir una respuesta con nuestros socios”, dijo Heiko Maas, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, al diario Bild.

Si se decidieran sanciones, estas tendrían que ser “selectivas”, según el ministro.

Por la noche, en la cadena de televisión pública ARD, Maas consideró que “sería un error excluir a priori” consecuencias para el proyecto de gasoducto Nord Stream 2 entre Rusia y Europa.

‘Emanación del Estado ruso’

Navalni, el principal oponente ruso, está actualmente hospitalizado en Berlín.

Según el gobierno de Angela Merkel, hay “pruebas inequívocas” de que fue envenenado en Rusia durante una gira electoral por un agente nervioso tipo Novichok, creado en la época soviética con fines militares. Luego fue trasladado a Alemania.

Berlín y otros países occidentales instaron repetidamente a Moscú a que aclare el envenenamiento.

El ministro de Relaciones Exteriores británico, Dominic Raab, dijo el domingo que es “muy difícil” pensar en otra explicación “plausible” que no sea la de “una emanación del Estado ruso”. “Está claro que se ha utilizado el Novichok”, dijo en Sky News.

Por su parte, la vocera del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajárova, contraatacó: “Berlín está atrasando el proceso de la investigación que exige ¿Deliberadamente?”, escribió por su parte en Facebook .

Para el jefe de la diplomacia alemana, estos comentarios son una “maniobra de distracción” de Moscú. “Y me temo que tendremos muchas más en los días venideros”, declaró en ARD, asegurando que ya dio su acuerdo de principio a un pedido de cooperación judicial por parte de Rusia para tener acceso al dossier, y que actualmente está siendo examinado por la Fiscalía de Berlín.

El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas, participa en una conferencia de prensa, el 2 de setiembre del 2020, en Berlín. Foto: AFP
El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas, participa en una conferencia de prensa, el 2 de setiembre del 2020, en Berlín. Foto: AFP
Implicación del Kremlin

El ministro implicó directamente al Estado ruso en el envenenamiento. “Hay varios indicios en este sentido, esa es la razón por la que la parte rusa debe reaccionar ahora”, dijo Maas.

“La sustancia mortal con la que Navalni fue envenenado se encontró en el pasado en posesión de las autoridades rusas, solo un pequeño número de personas tiene acceso al Novichok y ese veneno ya fue utilizado por los servicios rusos para el ataque contra el exagente [ruso] Serguéi Skripal”, señaló Maas.

El jueves, el jefe de diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, ya enarboló posibles sanciones.

Por su parte, el jefe de la diplomacia alemana no descarta que el caso afecte al controvertido proyecto de gasoducto Nord Stream 2, que debe abastecer a Alemania y Europa con gas ruso, un proyecto que hasta ahora tenía el apoyo de Alemania.

Gasoducto

Con el envenenamiento de Navalni, el gobierno de Angela Merkel está bajo presión para revisar el apoyo a este proyecto.

Estados Unidos y su presidente Donald Trump llevan varios años liderando una campaña para intentar torpedearlo e impusieron sanciones a las empresas involucradas en la obra, actualmente paralizada, pese a las protestas europeas.

Hasta ahora, la canciller Merkel siempre intentó separar las demás cuestiones de los intereses económicos y energéticos del proyecto, importantes para Alemania. Más de un centenar de empresas europeas, la mitad de las cuales son alemanas, están asociadas al gasoducto.

Sin embargo Nord Stream se convirtió en un tema polémico en Alemania entre los candidatos conservadores que aspiran a suceder a Merkel de cara a las elecciones legislativas de finales del 2021.

Dos de ellos, Friedrich Merz y el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Diputados, Norbert Röttgen, pidieron detener el gasoducto para que Putin no “continúe con su política”.

Otro de los aspirantes, Armin Laschet, uno de los favoritos, pidió prudencia y no actuar “por reflejo”.