AFP y AP. 5 noviembre, 2019
Así quedó uno de los vehículos atacados en los que viajaban miembros de la familia Le Baron mientras viajaban cerca de la frontera entre los estados mexicanos de Sonora y Chihuahua.
Así quedó uno de los vehículos atacados en los que viajaban miembros de la familia Le Baron mientras viajaban cerca de la frontera entre los estados mexicanos de Sonora y Chihuahua.

Ciudad de México. Hombres armados de un cartel del narcotráfico tendieron una emboscada a tres camionetas SUV en un camino sin pavimentar en el norte de México y mataron al menos a seis niños y tres mujeres –todos ellos estadounidenses residentes en la zona– en un ataque despiadado que dejó uno de los vehículos calcinado y lleno de agujeros de bala, informaron las autoridades el martes.

Los muertos incluían unos mellizos de apenas ocho meses. Ocho niños fueron encontrados vivos después de escapar de los vehículos y esconderse en la maleza, pero al menos cinco tenían heridas de bala u otras heridas y fueron llevados a Phoenix, Arizona, para recibir tratamiento.

Los atacantes aparentemente mataron a una mujer, Christina Langford Johnson, después de que ella se bajó de uno de los vehículos y agitó las manos para demostrar que no era una amenaza, según un relato publicado por miembros de la familia y corroborado por la Fiscalía y un pariente en una entrevista telefónica.

En los alrededores del sitio de la emboscada, los investigadores encontraron más de 200 casquillos de bala usados, la mayoría de rifles de asalto.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Alfonso Durazo, dijo que los agresores pudieron haber confundido las camionetas SUV de las víctimas con las de un cartel rival. El ataque ocurrió en una zona remota y montañosa donde el cartel de Sinaloa ha estado involucrado en una guerra territorial con otra organización criminal.

Se cree que todas las víctimas eran miembros de la familia extendida LeBaron, quienes vivían en un asentamiento fundado hace décadas por una rama escindida de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones) y, a lo largo de los años, han estado en conflicto con los narcotraficantes. Un LeBarón fue asesinado hace una década por denunciar a los carteles.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump de inmediato tuiteó su oferta de ayuda a México para que “emprenda una GUERRA contra los carteles de la droga y los elimine de la faz de la Tierra”. Sin embargo, el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, rechazó esa salida y expresó que sus predecesores emprendieron la guerra y “no funcionó”.

Un familiar indicó que las víctimas vivían en la comunidad La Mora, en el estado de Sonora, a unos 110 kilómetros al sur de Douglas, Arizona. Un gran número extenso de familias que pertenecen de la iglesia viven en comunidades agrícolas agrupadas en la frontera entre los estados de Chihuahua y Sonora. Muchos miembros nacieron en México y tienen doble nacionalidad.

Aunque algunas de las facciones escindidas alguna vez fueron polígamas, muchas ya dejaron de serlo. El informante pidió no ser identificado por temor a represalias.

El grupo fue atacado el lunes mientras viajaban en caravana en tres camionetas SUV hacia Pancho Villa, en el estado de Chihuahua.

Ataque despiadado

El pariente manifestó que ubicaron la camioneta calcinada con los restos de la esposa de su sobrino y sus cuatro hijos –los mellizos y otros dos niños–. Las autoridades manifestaron que al parecer el tanque de gasolina del vehículo Chevy Tahoe explotó a causa de los disparos.

“Los vehículos de la mafia la atacaron a ella y a sus cuatro hijos... los redujeron a cenizas”, comentó.

Después encontraron muertos a dos mujeres y dos niños más.

“Mi prima Rhonita iba por su esposo al aeropuerto en Phoenix (Estados Unidos). Los emboscaron, le dispararon a la camioneta y los quemaron a ella y a sus cuatro niños (...). Fue una masacre”, declaró el familiar a Radio Fórmula.

Personal de la Secretaría de Salud de Sonora y de la Fuerza Aérea Mexicana preparaban el traslado de uno de los heridos de la familia LeBaron, atacados el lunes 4 de noviembre del 2019 en el norte de México.
Personal de la Secretaría de Salud de Sonora y de la Fuerza Aérea Mexicana preparaban el traslado de uno de los heridos de la familia LeBaron, atacados el lunes 4 de noviembre del 2019 en el norte de México.

La Procuraduría del estado de Sonora ofreció una descripción de la escena del crimen en la frontera entre Sonora y Chihuahua. Dijo que la Policía primero encontró la camioneta Chevrolet Tahoe con cinco muertos. A unos 18 kilómetros en el camino montañoso de tierra encontraron una camioneta con una mujer muerta y dos niños muertos en el interior. Más adelante, encontraron una segunda Suburban y, a unos 15 metros de distancia, el cadáver de una mujer.

Las autoridades descubrieron aproximadamente 200 casquillos de bala usados de rifle de asalto y otras armas en varias escenas de crimen.

El familiar declaró: “Por ahora solo tratamos de entender qué paso, pero creemos que fue un caso de identidad equivocada. Simplemente abrieron fuego contra el vehículo porque era una SUV”.

Durazo resaltó que el cartel de Sinaloa tiene presencia importante en el lado de Sonora, pero que un bando rival intentaba invadir el territorio desde el lado de Chihuahua.

La Procuraduría informó de que un sospechoso fue detenido en Agua Prieta, pero no era claro si la persona había participado en la emboscada. El sospechoso tenía rifles de asalto y un fusil calibre .50, y tenía a dos víctimas de secuestro amarradas, dijeron las autoridades.

Blanco de la violencia

No sería la primera vez que miembros de la rama religiosa escindida son atacados en el norte de México.

Los LeBaron son parte de una comunidad de mormones acogida por México a finales del siglo XIX tras ser perseguidos en Estados Unidos por su tradiciones, en especial la poligamia.

Con el recrudecimiento de la violencia ligada al narcotráfico, estas comunidades se vieron afectadas y Benjamín LeBaron se convirtió en un activista al formar la organización SOS Chihuahua que denunciaba grupos criminales.

Uno de los vehículos en que viajaban miembros de la familia LeBaron, cerca de la frontera entre los estados mexicanos de Sinaloa y Chihuahua.
Uno de los vehículos en que viajaban miembros de la familia LeBaron, cerca de la frontera entre los estados mexicanos de Sinaloa y Chihuahua.

Benjamín fue asesinado por un comando armado junto con un cuñado en julio del 2009 tras encabezar manifestaciones por el secuestro de su hermano de 16 años.

Los mormones se negaron a pagar el rescate y el joven LeBaron fue finalmente liberado.

En medio de la violencia ligada al tráfico de drogas, más de 250.000 personas han muerto en México desde diciembre del 2006, cuando el gobierno lanzó un polémico operativo antidrogas, según cifras oficiales que no detallan cuántos casos estarían ligados a la criminalidad.