
San Salvador. El presidente Nayib Bukele, acompañado por miembros de su gabinete de seguridad, anunció este martes la finalización del nuevo megapenal construido en Tecoluca, San Vicente, el cual estará destinado, según el Ejecutivo, a miembros de pandillas.
La megacárcel fue construida en una zona rural aislada en un valle cercano a Tecoluca, 74 km al sureste de San Salvador, y fue inspeccionada por Bukele.
El predio de 166 hectáreas tiene una decena de pabellones que ocupan 23 hectáreas, explicó el ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez, en una cadena nacional de radio y televisión.
Llamada por el gobierno "Centro de Confinamiento del Terrorismo", posee sistemas de vigilancia con circuitos de video y escáner para la revisión de quienes ingresen.
"Toda persona perteneciente a una estructura terrorista es la que va a ingresar a este centro de confinamiento", aseguró el viceministro de Justicia y Seguridad Pública, Osiris Luna.
Se trata de "la cárcel más grande de toda América", destacó el ministro Rodríguez.

La prisión posee un muro perimetral de 2,1 kilómetros, que será vigilado día y noche por 600 soldados y 250 policías. En el interior la seguridad estará a cargo de guardias de la Dirección General de Centros Penales.
Las celdas son de concreto reforzado y tienen gruesos barrotes de acero. La prisión cuenta con pozos propios para extraer agua potable. Además de dormitorios para guardias, comedor, celdas de castigo y salones de trabajo para los privados de libertad.
Bukele afirmó que los gobiernos salvadoreños anteriores "tenían a los pandilleros [presos] con prostitutas, con [equipos de] PlayStation, con pantallas, con teléfonos celulares, con computadoras [...], premiando al delincuente".
Lo que los funcionarios no dijeron es cuándo comenzarán los traslados de privados de libertad al nuevo penal, ni cuanta es la capacidad final con la que contará el lugar. En julio de 2022 Bukele dijo que había ordenado que pudiese contener a 40,000 reclusos.
Los masivos arrestos, criticados por organizaciones de derechos humanos, se amparan en un régimen de excepción que permite detenciones sin orden judicial. Fue aprobado por el Congreso a instancias de Bukele en respuesta a una escalada homicida que cobró la vida de 87 personas del 25 al 27 de marzo pasado.
El viernes, la organización Human Rights Watch (HRW) denunció que en las cárceles salvadoreñas hay un "hacinamiento extremo" como consecuencia de las detenciones sin orden judicial de sospechosos.
La veintena de cárceles del país tiene actualmente capacidad para 30.000 presos.
Merino Monroy dijo que la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) destinará 600 elementos para brindar seguridad en el perímetro externo del megapenal, mientras que la PNC aportará 250, según explicaron hoy sus titulares.
La Policía incluso realizó durante el video una exhibición sobre cómo contendría a los reos si hubiesen conflictos en el interior.
Bukele dijo inicialmente que la megacárcel estaría terminada en setiembre. Las autoridades no explicaron las causas de este retraso.

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