
Los tres pilotos de un vuelo de British Airways sufrieron una aparente intoxicación alimentaria durante un trayecto de más de diez horas entre Hyderabad, India, y el aeropuerto de Heathrow, en Londres. Uno de ellos quedó incapacitado en plena ruta y necesitó oxígeno suplementario mientras la aeronave volaba a 30.000 pies de altura.
El incidente ocurrió a bordo de un Boeing 777. El primer oficial presentó una descompensación que le impidió continuar con sus funciones. Ante esa situación, los otros dos pilotos mantuvieron el control del vuelo y completaron el recorrido sin contratiempos.
La aerolínea indicó que el episodio no comprometió la seguridad de los pasajeros. Según informó el Daily Mail, la empresa explicó que uno de sus pilotos se sintió indispuesto durante el vuelo. También señaló que, de acuerdo con los protocolos establecidos, la aeronave continuó hasta su destino y aterrizó con normalidad.
La compañía agregó que la seguridad del vuelo nunca estuvo en riesgo y reiteró que la protección de los pasajeros y de la tripulación constituye su principal prioridad.
Tras el aterrizaje en Heathrow, los tres pilotos presentaron informes de seguridad aérea. Además, personal médico solicitó muestras para determinar el origen del cuadro, según informó The Sun.
Antes del despegue, los tripulantes compartieron el desayuno en el hotel donde se hospedaban en Hyderabad. También consumieron agua embotellada suministrada por un proveedor externo. Hasta el momento, las autoridades no han determinado qué causó la presunta intoxicación.
El caso provocó preocupación en la Asociación Británica de Pilotos de Líneas Aéreas (Balpa). De acuerdo con GB News, fuentes del sindicato indicaron que existían docenas de quejas relacionadas con las condiciones de higiene del hotel utilizado por British Airways para alojar a sus tripulantes durante las escalas en esa ciudad del sur de la India.
Ante esa situación, British Airways confirmó que evalúa nuevas alternativas de hospedaje para su personal en Hyderabad. La empresa indicó que revisa el alojamiento tras recibir algunos reportes aislados de enfermedades entre miembros de la tripulación.
Otro incidente aéreo marcó el mes
En otro hecho ocurrido este mes, el pasajero serbio Ljubisa Karović, de 61 años, estuvo a punto de ser succionado por una ventanilla durante un vuelo entre Tesalónica, Grecia y Memmingen, Alemania.
El incidente ocurrió el 10 de julio, unos diez minutos después del despegue de una aeronave operada por Malta Air, filial de Ryanair.
Según relató Karović a The Guardian, una explosión precedió el momento de mayor tensión durante el vuelo. A raíz del incidente, utilizó un cuello ortopédico y presentó quemaduras y hematomas en uno de sus brazos.
Su abogado, Vasilis Tsiaras, afirmó que el pasajero quedó con la cabeza y el brazo derecho fuera del avión mientras la aeronave volaba a 4.500 metros de altura y a una velocidad superior a 600 kilómetros por hora. También aseguró que sobrevivió a una situación extrema.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
