
El papa León XIV, líder de la Iglesia Católica, envió un cargamento con ayuda urgente para la población civil de Ucrania, tras la petición “desesperda” de un grupo de obispos en el país, informó el medio oficial Vatican News.
Este febrero, se cumplen cuatro años desde la invasión rusa a Ucrania, que ha dejado cientos de miles de desplazados y heridos, un número indefinido de muertos, y una infraestructura urbana muy deteriorada. En condiciones de frío intenso y servicios públicos menoscabados, las necesidades de la población civil han aumentado, según múltiples reportes internacionales.
Tras la solicitud, el Vaticano envió, a través de la Limosnería Apostólica, un camión con los medicamentos más urgentes para hacer frente a “esta desastrosa emergencia humanitaria”, según un comunicado del Dicasterio para el Servicio de la Caridad.
Asimismo, se enviaron “cientos de radiadores eléctricos a aceite comprados en Italia”. Según Vatican News, se trata de “más de mil radiadores que garantizarán una fuente de calefacción para estas familias en grandes dificultades, algunas de las cuales se han visto obligadas a buscar alojamientos improvisados o a acudir a refugios calefaccionados gracias a la presencia de generadores”.

El obispo de Járkov-Zaporiyia, monseñor Pavlo Honcharuk, realizó una de las solicitudes “en favor de más de 800 familias”, que se quedaron sin calefacción “tras las últimas acciones militares contra las infraestructuras energéticas, incursiones que han causado daños imposibles de reparar en poco tiempo”. En febrero, las temperaturas pueden estar varios grados bajo cero por semanas.
El cargamento tuvo un valor de un millón de euros y se realizó en parte con la cooperación de Fundación Banco Farmacéutico ETS.
