
Las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) emitieron este sábado 9 de mayo un comunicado oficial en el que negaron que el asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda, ocurrido el pasado viernes, fue una acción planificada o autorizada por su mando central, y aseguraron que mantienen contacto con sus unidades regionales para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades materiales tras el crimen.
“El asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda jamás fue autorizado por esta dirección nacional. Ninguna razón militar o política justifica el atentado contra personas dedicadas a informar, aun si fueren contradictores políticos. La confrontación armada se da entre actores armados, no contra la población civil”, afirmaron desde el grupo armado.
El presidente de Gustavo Petro señaló directamente al Frente 36 por el crimen. Sin embargo, las disidencias del Estado Mayor Central intentaron desmarcar a su estructura y aseguraron que, de confirmarse la participación de integrantes de ese grupo, habrían actuado “a título personal” y sin autorización de los mandos centrales.
“De ser veraz la participación del frente 36 en ese asesinato, los autores lo hicieron a título personal, sin autorización, sin consultar. Estamos a la espera de restablecer las comunicaciones para saber la verdad de lo ocurrido”, han afirmado.
El periodista y estudiante colombiano Mateo Pérez Rueda, de 23 años, fue hallado sin vida este viernes por las autoridades del país tras su desaparición y se ha atribuido su asesinato a un grupo dividido del Frente 36, una disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Según las primeras investigaciones, el periodista --desaparecido desde el pasado martes-- se encontraba en la vereda de El Palmichal, en el municipio de Briceño, al noroeste del país, “realizando reportajes sobre los combates que se estaban prestando en la zona cuando fue reportada su desaparición”, informó la ONG colombiana Indepaz.
Tanto los habitantes de Briceño como la administración del municipio le advirtieron al fundador y director de la revista ‘El Confidente’, que se abstuviera de entrar a la zona rural, pues estaba tomada por grupos al margen de la ley. A pesar de ello, el instinto periodístico y el impulso de servir e informar movieron a Mateo a adentrarse en su motocicleta en la ruralidad de Briceño.
Cuando se movilizaba en jurisdicción de la vereda El Hoyo, Mateo fue visto por última vez por los pobladores de la zona, quienes atestiguaron cómo integrantes del frente 36 de las disidencias se lo llevaron en dirección al ‘monte’.
Posteriormente, los relatos de los pobladores de la ruralidad briceñita señalan que Pérez habría sido torturado y luego asesinado.
Sin embargo, esas versiones están siendo investigadas. De lo único de lo que se tiene seguridad es que Mateo fue asesinado y que las autoridades señalan a alias Chala, cabecilla del frente 36 recién llegado a la zona, como el responsable del crimen.
Tras la recuperación del cuerpo de Mateo este viernes luego de varios días de incertidumbre por parte de los familiares del joven periodista, en la mañana de este sábado 9 de mayo, el gremio periodístico de Antioquia se reunió para rechazar el asesinato del colega.
"No se mata la verdad matando periodistas“.
Ese fue el mensaje expuesto en pendones y en torno al cual se reunieron decenas de periodistas en el monumento de la ‘Llama eterna’, un símbolo para el periodismo de la región, hogar y sede de reuniones del Círculo de Periodistas de Antioquia y en donde están inmortalizados los nombres de todos los periodistas de la región fallecidos desde mediados del siglo XX.

