“En el resto de la región, el 20% de los embarazos son los que terminan en aborto. En Argentina, se convirtió en un método anticonceptivo”, señaló Mollmann, que presentar un informe de la organización humanitaria.
La elaboración del informe Derecho o ficción: La Argentina no rinde sus cuentas en materia de salud reproductiva demostró que nada cambió desde el 2005, cuando la entidad investigó el mismo tema.
“Mientras la población quiere la despenalización del aborto, el sector político no quiere pleito con la Iglesia Católica. Se lo compraron con el matrimonio homosexual, aprobado en julio, pero no en este, tema de vida y muerte”, dijo.
La organización pidió entrevistas con el ministro de Salud, Juan Manzur, y con la presidenta, Cristina Fernández, pero solo obtuvieron respuesta del canciller, Héctor Timerman, quien finalmente los recibirá mañana.
“En todo el 2008, el Gobierno no distribuyó métodos anticonceptivos, estaban encerrado en un contenedor y por razones burocráticas no los sacaban”, denunció.
La activista también catalogó de vergonzosa la polémica por la actualización de una guía del Ministerio de Salud, que permite a los médicos interrumpir embarazos producto de violaciones sin la intervención judicial y de la que se desmarcó el ministro Manzur.
En Argentina, el aborto está prohibido por ley salvo cuando la vida de la madre corre peligro, es un embarazo por violación o el abuso una mujer con discapacidad.