
La suspensión de cuatro rutas directas desde Costa Rica que decidió la aerolínea Volaris por los altos impuestos generará efectos en dos sectores de la economía.
Este miércoles, Volaris confirmó la cancelación de las operaciones desde Costa Rica hacia Miami, San Salvador, Ciudad de Guatemala y Tegucigalpa en Honduras.
¿La razón? Los altos tributos que se aplican en la compra de boletos, confirmó a La Nación Ronny Rodríguez Chan, director de Sostenibilidad y Desarrollo Corporativo de la compañía.
La Cámara Nacional de Turismo (Canatur), recibió la noticia con preocupación.
“Lamentamos profundamente esta medida. Volaris, al igual que otras aerolíneas de bajo costo, ha sido un factor clave para democratizar el transporte aéreo y facilitar que más personas puedan viajar hacia y desde nuestro país”, apuntó la directora ejecutiva de la gremial, Shirley Calvo.
Rodríguez dijo que, a pesar de que la aerolínea ofrecía tarifas competitivas, al concretarse la compra de los boletos, los tributos elevaban de forma significativa el monto a pagar; en algunos casos, los cargos llegaron a representar hasta el 57% del precio final.
La suspensión de las rutas entrará en vigor el próximo 12 de abril y la venta de los tiquetes para estos destinos se detuvo desde el 21 de enero anterior, explicó Rodríguez.
Falta de competitividad
Canatur aseguró que las rutas hacia Centroamérica y Miami fortalecían el turismo y los vínculos comerciales, familiares y empresariales.
“Desde Canatur vemos con mucha inquietud este tipo de inquietudes que evidencian un problema estructural: la pérdida de competitividad del país”, indicó Calvo.
La vocera destacó que cuando los costos de los impuestos y tasas aeroportuarias encarecen los boletos, se ven afectadas la demanda y la viabilidad de las operaciones, especialmente en los modelos de bajo costo.
“No se trata solamente de una aerolínea, se trata de las condiciones (del) país. Costa Rica compite por rutas, asientos e inversión con otros destinos que están mejorando su entorno operativo”, añadió Calvo, quien agregó que si no buscan soluciones, se observará a otros competidores tomar ventaja.
“Hacemos un llamado respetuoso pero firme a las autoridades para revisar integralmente las condiciones de competitividad del sector aéreo. El turismo es un motor generador de empleo... Cuidar su conectividad no es opcional, es estratégico y Costa Rica tiene todo para seguir creciendo en turismo”, destacó Calvo.
Restaurantes afectados
La medida generará un efecto directo en el sector de restaurantes, señaló Mauricio Rodríguez, presidente de la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore) que aglutina a más de 600 establecimientos.
El vocero de Cacore aseguró que cualquier cancelación de vuelos hacia Costa Rica trae como consecuencia la llegada de menos turistas, sobre todo cuando son vuelos directos, debido a que los visitantes buscan el confort más inmediato.
“Siempre que tenemos menos turistas nos vemos perjudicados con menos comensales dispuestos a salir a comer en nuestros restaurantes; eso nos preocupa”, refirió Rodríguez.
Además, compartió el interés de la gremial de que se logre una pronta solución a la decisión de la aerolínea.
El veto de Chaves
A inicios de 2025, el Poder Ejecutivo frenó mediante veto la iniciativa legislativa que buscaba abaratar los vuelos hacia Centroamérica y República Dominicana.
El proyecto, impulsado por el diputado Eliécer Feinzaig, del Partido Liberal Progresista, proponía tarifas máximas de $100 para viajes redondos en la región y $120 hacia República Dominicana. Las tarifas correspondían al precio del asiento e incluían un artículo personal que alcanzara debajo del asiento, sin contemplar servicios adicionales.
Pese a la expectativa generada, el presidente Rodrigo Chaves vetó la propuesta alegando razones de “oportunidad, conveniencia y constitucionalidad”, según la notificación oficial enviada a la Asamblea Legislativa por el Ministerio de la Presidencia.
