Desde hace más de 50 años, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en 1970, dedicó un boletín a una variedad de plátano resistente a las enfermedades provocadas por bacterias y hongos: El Pelipita, también conocido como Filipita. Su resistencia a las plagas y su desarrollo en todo terreno lo caracterizan.
Actualmente, ya es materia prima reciente para la elaboración en Costa Rica de chips para la exportación, pero desde años atrás una empresa familiar la ofrece en el mercado nacional a pequeña escala.
Según el Boletín del MAG, la variedad del tipo Bluggoe (guineo cuadrado) es originaria de las islas Filipinas, donde era llamado Pelipia o Pelipita y fue sembrado en lotes experimentales en Honduras a finales de los años 50.
La fruta se puede comer sin cocimiento, detalla el documento, pero además sus características son de una contextura más harinosa. “Tiene un placentero sabor a manzana”, asegura.
LEA MÁS: Fifco, Dos Pinos e Intel encabezan ‘ranking’ empresarial de responsabilidad medioambiental y social
Son esas características las que han provocado que la fruta ya sea materia prima en la industria de chips en Costa Rica, actividad que es impulsada por Gustavo Yglesias, especialista en Agronomía y asesor de Alimentos Zúñiga, que ya empaca la fruta bajo la marca Tumbis.
El agrónomo explicó a La Nación, que es una musácea muy parecida al guineo, pero se diferencia por su color rosado y sabor dulce. Lo describe como un cultivo muy rústico, que produce durante todo el año, resistente a los cambios del clima, resistente a las plagas y con bajos costos de mantenimiento.
“Comparando los costos con el plátano, que son muy altos, con esta variedad es menor porque requiere menor fertilización y resiste plagas”, anotó.

Explicó que la idea original de explotar la fruta industrialmente es de Geovanni Rojas, productor de San Carlos, dueño de una plantación y propietario de una tostadora donde procesa el producto con un sabor “más adictivo”, respecto al del plátano común.
Los chips en San Carlos
Abordado por La Nación, Rojas, dedicado a la agricultura junto a su familia, contó que desde 2010 vienen trabajando con esta variedad para luego procesarla en su fábrica de snacks bajo la marca Plátanos La Fortuna, en San Carlos, dirigida al mercado local.
“Nosotros siempre hemos sido agricultores y hemos cultivado de todo, cuando pusimos esta fabriquita de snacks conocíamos de la Filipita, como el plátano es complicado para sembrarlo entonces empezamos a sembrarla y luego a procesarla”, rememoró.
Rojas validó la resistencia a las plagas de la variedad y que genera producción todo el año, colocándolo como un sustituto de valor frente al plátano. Explicó que la planta tostadora está ahora en alquiler, procesando poca Filipita y más plátano.
Por otro lado, Yglesias relató que desde hace varios años ha promovido el uso de la variedad para la elaboración de alimentos, debido a sus mejores características, por lo que a nivel nacional se hicieron pruebas en algunas industrias de mayor escala para ser materia prima de puré y frituras, pero no prosperaron, hasta que la propuesta fue retomada por Alimentos Zúñiga.
Potencial se tradujo en exportaciones
“Es un producto muy interesante, porque el cultivo como tal es interesante, no es como el plátano que da una cosecha y hay que estarlo renovando y las características son especiales y convenientes para los chips”, respondió Leonel Zúñiga, presidente de Alimentos Zúñiga S.A.
LEA MÁS: Jóvenes optan por comprar viviendas de menos de 40 m²
Dijo que ya conversaron directamente con productores que abastecen de plátano a la empresa para que apuesten por esta variedad y en el caso del negocio propio ya lo cultivaron.
“En nuestra finca ya tenemos una producción de Filipita que sembramos hace 22 días, ya iniciamos, estamos incentivando el proyecto y vamos a crecer poco a poco”, afirmó.
La introducción de la variedad en los chips inició con pruebas pilotos, explicó Zúñiga. “Ya tenemos una venta activa en el exterior con plátano (variedad) curraré, mezclando y reemplazando por esta variedad Filipita que es muy interesante”.
El procesamiento y empaque se realiza con la marca Tumbis como parte del portafolio de chips que incluye plátano, malanga, yuca y camote en varios sabores y presentaciones. Esta empresa genera 250 empleos y exporta hacia Estados Unidos, México, República Dominicana, Chile, Panamá, Guatemala y Canadá, entre otros.
Auguró que cuando haya mayor volumen de producción de Filipita sacarían al mercado un producto que se llame snack de plátano Filipita.
En tanto, Yglesias señaló que ha verificado en Costa Rica que la variedad que crece en varias zonas como Guanacaste, San Carlos, Perez Zeledón y Palmar Sur (Puntarenas), además que hay interés de varios productores de sembrar a mayor escala y de manera planificada.
El boletín que editó el MAG en 1970, señala que la entidad trajo de Honuduras, en concepto de donación, semillas de Pelipita con las que se hicieron 55 semilleros. Cinco décadas después las exportaciones evidencian que se están logrando mejores resultados.

