El presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Róger Madrigal, se refirió al proyecto de ley para aplicar una tarifa general del 15% a las rentas pasivas obtenidas fuera del país por residentes en Costa Rica.
Esta iniciativa de ley, que se tramita bajo el expediente 25.796, propone cobrar el impuesto sobre las rentas pasivas a los intereses, dividendos, regalías, alquileres, entre otros tipos de ingresos, recibidos desde el exterior por residentes en el país.
Ante una consulta de La Nación, Madrigal aseguró que, de aprobarse este tributo, “podría desincentivar” las inversiones fuera del país y podría influir en el nivel del tipo de cambio. Sin embargo, el jerarca manifestó que esto dependerá de las tasas de impuestos que se paguen en el extranjero frente a las locales.
“Podría (desincentivar) porque va a depender de dónde le cobren una mayor tasa. Se supone que los impuestos que no pagan aquí los pagan afuera. Entonces es lo que se llama arbitraje tributario, colocan los recursos donde tienen la menor tasa de impuestos”, añadió.
El jerarca del Banco Central consideró que el mercado financiero nacional tiene suficiente profundidad para absorber un eventual ingreso de recursos, si el impacto de la medida lleva a los inversionistas a traer sus capitales al país.
“La profundidad existe, porque los que captarían son los bancos. Me parece que los bancos tienen capacidad para recibir depósitos”, aseveró Madrigal.

¿Impactaría el tipo de cambio?
El presidente del ente emisor señaló que, si la propuesta se concreta y genera un retorno de capital desde el exterior, el impacto cambiario dependería de que los recursos se conviertan de dólares a colones.
“El tipo de cambio se mueve por el cambio de moneda. El traer los dólares no le hace nada al tipo de cambio. El tipo de cambio se mueve cuando tengo esos dólares y los paso a colones”, aseguró Madrigal.
En relación con las tasas, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió por unanimidad aumentar sus tasas de interés para contener la inflación en su reunión anterior sobre política monetaria, realizada el 15 y 16 de setiembre.
La Fed no había subido sus tasas de referencia, que orientan los costos de endeudamiento, desde mediados de 2023. La entidad decidió incrementar un cuarto de punto porcentual el indicador, que sirve de referencia para el mercado en dólares, hasta situarse en un rango de 3,75% a 4%.
En cambio, el Banco Central acordó, por mayoría, mantener sin cambios su tasa de política monetaria (TPM). El indicador, que constituye la principal referencia para el mercado financiero en colones y afecta las tasas de interés de los créditos y los depósitos, se mantiene en 3% desde el pasado 24 de julio.
¿A quién aplica?
El proyecto de ley propuesto por el Poder Ejecutivo aplicaría a personas físicas y jurídicas —realicen o no una actividad económica—, fondos de inversión, fideicomisos y entes colectivos sin personalidad jurídica. También alcanzaría a “cualquier otra figura jurídica similar, entidad o estructura comercial” domiciliada en el país.
El tributo se cobraría sobre el ingreso neto percibido en Costa Rica, una vez descontados los gravámenes pagados en otros países, de acuerdo con el proyecto de ley presentado el 22 de setiembre.
Por ejemplo, si una persona residente en Costa Rica recibe $10.000 por el pago de alquileres en el extranjero (renta de capital inmobiliario) y paga $1.500 de impuestos en el país de origen de esos ingresos, tributaría en Costa Rica sobre una base imponible de $8.500.
La medida también afectaría las rentas pasivas percibidas por entidades supervisadas por las superintendencias, como bancos, aseguradoras y sociedades administradoras de fondos de inversión, aunque bajo un esquema tributario distinto.
Para estas entidades, Hacienda plantea establecer la obligación de declarar y tributar las rentas pasivas de fuente extranjera como parte de los ingresos gravables para el impuesto a las utilidades.
Es decir, no se les aplicaría el 15% propuesto para otros contribuyentes, como las personas físicas, sino que esas rentas pasivas se incluirían dentro de la masa de ingresos sujetos al impuesto sobre la renta, con tasas de hasta el 30%.
Colaboró la periodista Mónica Cerdas.
