
Un escenario proyectado para el 2040 podría materializarse en menos de dos semanas, cuando la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se vea obligada a utilizar la totalidad de los intereses y una parte de la reserva del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) para cubrir el pago a miles de pensionados al cierre del 2025.
El gerente de Pensiones de la institución autónoma, Jaime Barrantes, confirmó a La Nación que, ante un faltante de ¢68.000 millones correspondiente a aportes pendientes del Estado, la Caja tendría que recurrir a esos recursos si el Ministerio de Hacienda no realiza el giro antes de que finalice el año.
“En términos patrimoniales, la reserva del IVM seguirá creciendo. No obstante, esa reserva incluye el aporte del Estado. Como hay una parte que el Estado no va a pagar, entonces, posiblemente, de la reserva sí se van a tener que tomar prácticamente todos los intereses para cubrir ese faltante del Estado”, explicó Barrantes.
“Estamos esperando a fin de año, porque estamos en una negociación para que el Estado nos cancele ¢68.000 millones. (...) Sería una operación más financiera en el sentido de que, eventualmente, al puro final de año, si no hemos recibido los recursos, puede que deba echarse mano de la reserva“, reconoció el jerarca.
Esta sería la primera vez en la historia en que la Caja deba recurrir a estos recursos para cumplir con dichas obligaciones.
El gerente de Pensiones aclaró que, si el Ministerio de Hacienda gira los recursos faltantes antes de que concluya el año, la institución no tendría que utilizar la reserva y recurriría únicamente a los intereses, aunque ello depende de lo que se defina en el actual proceso de negociación.
Barrantes añadió que las conversaciones se encuentran avanzadas y que Hacienda ha indicado contar con los fondos, aunque aún se está en una etapa de revisión de cuentas. Señaló, además, que en caso de recurrirse a la reserva, esos recursos serían restituidos de forma inmediata una vez que el gobierno realice el giro correspondiente.
“Por así decirlo, se utilizarían, pero se repondrían inmediatamente, depende de la fecha en la que recibamos los recursos. Como ya Hacienda nos ha dicho que disponen de esos fondos, que lo que falta es un poco de revisión de cuentas que estamos haciendo, nosotros diríamos que estamos cerrando el 2025 usando los intereses de la reserva, prácticamente que en su totalidad”.
— Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la CCSS.
El saldo pendiente que debe cancelar el Ministerio de Hacienda corresponde a un monto de ¢56.000 millones adeudados al IVM, cifra que el Gobierno omitió incluir en el presupuesto del 2018 y cuyo pago fue ordenado por la Sala Constitucional en junio del 2020.
Los magistrados instruyeron a Hacienda y a la Caja a definir el mecanismo para reintegrar esos recursos en un plazo de cinco años, el cual vence en este 2025. Debido a los intereses acumulados, la obligación asciende actualmente a ¢68.000 millones.
CCSS utiliza intereses del fondo para pagar pensiones desde 2011
Recurrir a los intereses del fondo para cubrir el déficit en el pago de pensiones del IVM no es una práctica nueva para la CCSS. Según el gerente de Pensiones, esta situación se presenta desde el 2011.
Desde marzo pasado, La Nación informó de que este régimen, el principal sistema de jubilaciones del país, atraviesa una crisis financiera. En ese momento, Barrantes confirmó que los ingresos por cotizaciones son insuficientes y deben complementarse con los rendimientos de la reserva.
El jerarca indicó que en el 2024, ante un fuerte aumento de nuevas pensiones por vejez, la institución utilizó casi la totalidad de los intereses, lo que impidió el crecimiento del fondo. En ese momento, calificó como “prematuro” definir si la Caja tendría que recurrir a la reserva para cumplir con los pagos.
Además, durante la sesión 9.499 de la Junta Directiva de la CCSS, del 27 de febrero, el gerente financiero, Gustavo Picado, señaló que desde el 2020 el gasto en pensiones del IVM supera los ingresos por contribuciones.
Esa brecha se amplió en el 2024, cuando los ingresos sumaron ¢1.281.932 millones y los egresos por jubilaciones alcanzaron ¢1.498.734 millones, para una diferencia de ¢216.802 millones, más del doble del desfase registrado en el 2023, que fue de ¢101.803 millones.
Según la última Valuación Actuarial del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte, presentada en setiembre del 2024, el régimen entraría en una fase crítica en el 2035, cuando las cotizaciones ya no alcancen para cubrir los egresos.
El estudio estimó que hasta el 2041 sería necesario usar la reserva y que, una vez agotada, el déficit deberá cubrirse con el Presupuesto Nacional, conforme al artículo 177 de la Constitución.
Ante consultas de La Nación, el Ministerio de Hacienda aseguró que dispone de los recursos para efectuar el pago. No obstante, indicó que la revisión de la documentación continúa debido a la complejidad del cruce de información entre los datos de la CCSS y los registros estatales sobre los saldos pendientes.
Desde inicios de gestión, hemos insistido en la necesidad de revisar los datos que tiene la CCSS,con el fin de llegar a conciliarlos con los nuestros y,a partir de ahí,suscribir nuevos acuerdos de pago.Este proceso se mantiene activo; por su complejidad se continúa coordinando para asegurar que los montos a pagar sean correctos.En este momento,Hacienda se encuentra revisando los últimos ajustes enviados por dicha institución.
— Despacho ministerial, Ministerio de Hacienda.