Paris AFP Miles de personas se manifestaron este sábado en Francia, España y Polonia contra el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Canadá (CETA) y contra el pacto de intercambios con Estados Unidos (TTIP), que sus opositores afirman, generará precariedad.
“Las personas y el planeta por encima de las multinacionales. No a la pobreza, no la desigualdad, no al TTIP”, se leía en la pancarta que encabezaba la manifestación en Madrid.
En la capital española la policía contabilizó entre 1.500 y 2.000 manifestantes, pero los organizadores estimaron que había 20.000 personas.
La convocatoria lanzada por plataformas como “No al TTIP” y “Alianza contra la pobreza” agrupó también a organizaciones ecologistas, sindicatos y partidos de izquierda.
La opacidad de las conversaciones, especialmente en el caso del TTIP, es frecuentemente blanco de críticas de los opositores al acuerdo.
Los acuerdos “vulneran los derechos adquiridos por los trabajadores (...) La inseguridad jurídica es algo gravísimo. Se pierde la sustancia del Estado de Derecho”, dice Carlos, un manifestante de 80 años, en referencia a los mecanismos previstos para dirimir los diferendos comerciales.
En París, una manifestación reunió a 1.200 personas, según la policía y 5.000, según los organizadores, mientras que en Polonia cerca de 1.000 personas salieron a la calle de Varsovia y cientos protestaron en Cracovia.
El acuerdo CETA entre la UE y Canadá prevé la supresión de los derechos de aduana para casi todos los productos, salvo algunos de tipo agrícola, además de una armonización de las normativas. Sin embargo, las negociaciones, comenzadas en 2013, pasan por un mal momento.
A finales de septiembre, la UE renunció a concluir las negociaciones antes de que termine el gobierno de Barack Obama.
En este contexto los parlamentarios de la región belga de Valonia expresaron su veto a la firma del controvertido acuerdo comercial entre la UE y Canadá (CETA).
Lo anterior, pese a las crecientes presiones internacionales, el acto logra paralizar la creación de una zona de libre comercio de unos 550 millones de habitantes.