El porcentaje de hogares pobres y el desempleo no registraron cambios significativos en el año que transcurrió entre julio del 2007 y julio del 2008.
Los resultados surgen de la Encuesta de Hogares, publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
El porcentaje de hogares pobres pasó de un 16,7% del total de hogares en en la medición que se realizó en julio del 2007 a 17,7%, en julio del 2008.
El dato real del 2008 puede oscilar entre 16,4% y 19%.
Se trata de unas 220.000 familias, cuyos ingresos no les alcanzan para cubrir necesidades básicas de alimentación, vivienda, educación y vestido, entre otras.
El desempleo pasó de 4,6% a 4,9% y el dato real puede oscilar entre 4,5% y 5,4%.
Elizabeth Solano, coordinadora del área de Censos y Encuestas del Instituto, manifestó que los cambios no son estadísticamente significativos. No obstante, destacó que el resultado sí refleja un cambio en la tendencia hacia la baja que mostraban la pobreza y en el desempleo, entre el 2004 y el 2007.
¿Por qué no subió más? Víctor Hugo Céspedes, vicepresidente del Consejo Directivo del INEC, explicó que tres factores contribuyeron a que el incremento en la pobreza no fuera mayor (como algunos esperaban).
Destacó las ayudas estatales a los hogares pobres, que el beneficio económico de los dos años anteriores fue muy fuerte y que la medición no incluye el segundo semestre de este año, período en el cual la situación económica se agravó.
Céspedes detalló que el 10% de hogares más pobres reciben el 28% de sus ingresos de transferencias estatales.
Ejemplo de esto son los subsidios del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), las becas de educación, como las del programa Avancemos, y las pensiones del régimen no contributivo, rubros a los cuales, el Gobierno le ha reforzado los recursos.
Añadió que el crecimiento económico en los últimos cinco años fue alto (6,5% en promedio, entre el 2003 y el 2007).
“El fuerte crecimiento en el 2006 y el 2007 en trabajo e ingresos no desaparecen instantáneamente. Esa base se puede reducir si las condiciones no mejoran”, comentó.
Este año la economía bajó a la mitad el ritmo de crecimiento, a 3,3%, lo que afecta el mercado laboral y los ingresos de los hogares, lo cual se refleja en los resultados de la Encuesta del 2008.
Por ejemplo, la cantidad de personas ocupadas (los que tienen trabajo) aumentó en el 2008 un 1,7% respecto al 2007, mucho menos que el incremento de 5,2% que se registró en el 2007, respecto al 2006.
El ingreso real (excluido el aumento en el costo de la vida) de las personas que trabajan subió 2,1% en el 2008 respecto al 2007, una fuerte caída respecto al 9,3% que aumentó entre el 2007 y el 2006.
También hay que considerar que la Encuesta se realizó en julio del 2008 y no considera el segundo semestre del año, en el cual las condiciones económicas del país se han deteriorado ante la fuerte crisis financiera internacional.
