Marvin Barquero. 14 enero
Wálter Valverde, presidente de la junta directiva de Viajes Colón, y Kathya Garrido, directora de Ventas, afirmaron que la empresa cumplirá con todas las obligaciones y que el bache se debe a ajustes obligados por el mercado. Con los clientes se está atendiendo todo lo pactado. Foto: Albert Marín.
Wálter Valverde, presidente de la junta directiva de Viajes Colón, y Kathya Garrido, directora de Ventas, afirmaron que la empresa cumplirá con todas las obligaciones y que el bache se debe a ajustes obligados por el mercado. Con los clientes se está atendiendo todo lo pactado. Foto: Albert Marín.

La empresa Viajes Colón y su subsidiaria Clubes Colón, afrontan un ajuste en sus operaciones desde el segundo semestre del año pasado, así como deudas con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), la Dirección General de Tributación, y atrasos en el pago de aguinaldos del 2019.

Esta situación, que se origina en una caída en los ingresos del negocio, obligó a la empresa a gestionar créditos con dos entidades financieras y a poner en venta tres de sus activos, con lo cual esperan atender las tres obligaciones pendientes en las próximas semanas, explicó el presidente de la junta directiva, Wálter Valverde.

Además, añadió este representante, la compañía cuenta con más de $30 millones en activos, lo cual garantiza el cumplimiento de las obligaciones.

Las medidas de ajuste también abarcan el cierre de algunas sucursales, el traslado de otras, y el recorte de su planilla.

El Ministerio de Trabajo, por su parte, explicó que mantiene un “ciclo inspectivo” por los atrasos en el pago de aguinaldos, proceso abierto tras recibir denuncias de empleados. La indagación se abrió desde el 21 de diciembre pasado.

En la página web de patronos morosos de la CCSS, Clubes Colón aparece con una deuda de ¢259,2 millones, la cual está en proceso en área de cobros de entidad. Una actualización solicitad a la Caja ubica la deuda en ¢265,4 millones y afirma que hay cinco procesos para cierre de negocios de la empresa, así como la presentación de una denuncia por retención indebida de la cuotas obreras.

Mientras tanto, en el reporte de la situación tributaria de las empresas, al 13 de enero, Clubes Colón aparece con una deuda de ¢136,8 millones por no pago del impuesto de ventas (hoy impuesto a valor agregado) del 2019, y con otra por ¢21,3 millones por impuesto de retención en la fuente. Ambos pendientes por impuestos suman ¢158 millones.

"Tenemos algunos activos en venta, pero no es una época fácil para vender, y lo segundo es una alternativa de financiamiento con un par de instituciones. Estamos trabajando las dos opciones. Wálter Valverde, presidente de Viajes Colón.

El Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), por su parte, explicó que las denuncias contra Clubes Colón ante la Dirección de Defensa del Consumidor están en una condición que se puede calificar de normal. En el 2019 se presentaron tres denuncias, de las cuales dos se archivaron y una sigue en proceso, y en este 2020 solo se presentó una queja, la cual está en la fase de análisis de admisibilidad.

El MEIC recibe las denuncias relacionadas con supuestos incumplimientos en contratos a plazo, lo cual incluye desde turismo hasta compraventa de casas.

Reestructuración

Valverde explicó que los fuertes cambios globales en la industria de viajes obligaron a realizar ajustes. Detalló que hace cinco años vendían $30 millones anuales en el área de clubes y que ahora la cifra cayó a $15 millones al año.

En el caso de los viajes propiamente dichos, la empresa mantiene ventas anuales de unos $22 millones, manifestó el presidente de la Junta Directiva.

Ante cierres de empresas internacionales de turismo, como la británica Thomas Cook, agregó, los hoteles ajustaron su estrategia y ahora no venden paquetes a crédito sino que se debe pagar por adelantado.

Tales condiciones obligaron a Viajes Colón a despedir a 60 empleados para quedarse con 127 colaboradores actualmente. Además, la empresa cerró cinco de sus sedes para quedarse con siete, en el segundo semestre del año pasado.

En días recientes realizó el proceso de traslado de dos de esas oficinas, la ubicada en Paseo Metrópoli, hacia el centro de la ciudad de Cartago, y la de Paseo de las Flores hacia el centro de Heredia. Estas reubicaciones pretenden reducir costos y estar en áreas de más flujo de compradores, dijeron Valverde y Kathya Garrido, directora de Ventas de Viajes Colón.

“El Negocio se ha transformado; el perfil de nuestro cliente ya no es solo aquel que quiere comprar un tiquete o reservar un hotel. Nos enfocamos en la ‘experiencia de cliente’ en tres temas: gastronómica, cultural y de grupo”. Wálter Valverde, presidente de Viajes Colón

Aseguró que todos estos ajustes obligados por el mercado tanto local como internacional, causaron un bache temporal en el flujo de caja, por lo cual tuvieron un pequeño atraso –por primera vez en 43 años en el mercado– con la Caja y con Tributación (las deudas son del 2019) y en el pago de aguinaldos.

Ante la imposibilidad de vender rápido los tres activos (terrenos y edificios), Valverde dijo que están negociando créditos con dos entidades financieras para pagar a Hacienda, hacer el aporte a la Caja que permita concretar un acuerdo de pago y terminar el pago de aguinaldos, pues ya cumplieron con más del 70% de esta última obligación.

La compañía aseguró que tiene todo al día con sus clientes y seguirá cumpliendo con los paquetes y viajes. Garrido detallo en esta temporada alta de diciembre movilizaron a más de 2.000 pasajeros a Cancún, México, y a otros 8.000 a diferentes destinos en varias partes del mundo.

Valverde tiene claro que el negocio tiene futuro. La estrategia ahora es vender “experiencias” de viaje a empresas o familias, donde se incluye lo culinario, lo cultural, la historia y la naturaleza, con la comodidad de viajar con todo controlado, por ejemplo, la seguridad de que los reciban en el aeropuerto y los lleven al hotel.