Por: Marvin Barquero 18 abril, 2015

Carmen Espinoza debe recorrer, sin tener carro, decenas de kilómetros desde Corralillo de Filadelfia hasta Liberia para vender sus cajetas con semillas de marañón Doña Carmen.

Esteban Alfaro (primer plano), de Jomar, ofreció ayer las galletas que producen a los visitantes Luis Zárate y Marta Solano. | JORGE NAVARRO
Esteban Alfaro (primer plano), de Jomar, ofreció ayer las galletas que producen a los visitantes Luis Zárate y Marta Solano. | JORGE NAVARRO

Ayer estaba en un puesto, en la Antigua Aduana en San José, como parte de la Feria del Gustico Costarricense. Era la primera vez que se encontraba entre tanta gente, gracias a la ayuda del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

“Es una bendición de Dios estar aquí”, dijo Espinoza, quien junto a dos hijas elabora las cajetas que poco a poco se abren espacio en Carrillo, Liberia, y otros cantones en Guanacaste.

A San José vino con la misma meta de otros 298 expositores: conquistar al consumidor. Todas son pequeñas empresas rurales de los sectores agropecuario, turismo y artesanías.

Entre la oferta que se puede encontrar en la actividad, figuran los cafés y quesos gourmet , productos a base de leche de cabra, otros libres de gluten, plantas ornamentales y florales, mermeladas, semillas deshidratadas, alimentos a base de carne de res, búfalo y cerdo, chocolates artesanales, pastas, línea de cuidado personal y bisutería.

Otros ejemplos son las ostras vivas cultivadas por Alexandra Peralta y su familia, en punta Cuchillo de Paquera, y el café de la Asociación de Mujeres Organizadas de Biolley de Buenos Aires de Puntarenas (zona sur).

La feria terminará este domingo; la entrada es gratuita.