Caracas.
dpa y EFE La empresa ensambladora de las marcas Mitsubishi, Hyundai y Fuso anunció ayer la suspensión de sus operaciones en Venezuela, a causa de la caída de la producción y la creciente “indisciplina, anarquía y violencia” e intentos de sabotaje de un grupo de trabajadores.
Informó que tiene continuos y descendientes niveles no sólo de eficiencia, sino también de rendimiento de los trabajadores, que son en la actualidad los más bajos de los últimos cinco años.
La firma reflejó esa caída de la productividad en un gráfico en el que se observa que mientras en 2004 sacaba al mercado 24 vehículos por trabajador, en julio de 2009 esa cifra apenas llega a dos. La empresa tiene 1.412 trabajadores.
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