Marvin Barquero. 18 marzo

La firma venezolana del sector de aluminio, Alunasa, ubicada en Esparza, Puntarenas, enfrenta una fuerte caída en la producción desde finales del 2017, que se incrementó en los primeros meses de este año y está causando problemas, según denunciaron los trabajadores en una carta.

Alunasa, ubicada en Juanilama de Esparza, es parte del grupo del gobierno venezolano Corporación Venezolana de Guayana (CVG). Se le considera la principal fuente de empleo en la zona. Foto: archivo/Francisco Rodríguez
Alunasa, ubicada en Juanilama de Esparza, es parte del grupo del gobierno venezolano Corporación Venezolana de Guayana (CVG). Se le considera la principal fuente de empleo en la zona. Foto: archivo/Francisco Rodríguez

Esta condición llevó a la empresa a enviar a los trabajadores a la casa, mientras recibe a cuentagotas la materia prima desde diciembre del año pasado. Esta situación se refleja en una brusca caída en las importaciones de aliminio en bruto, producto del cual Venezuela es el principal proveedor.

También suspendió los servicios de transporte para los empleados, de acuerdo con la misiva que ya circuló entre diputados de la provincia de Puntarenas, el Consejo dela Municipalidad de Esparza y los ministerios de Trabajo y Comercio Exterior (Comex).

Ese documento indica que la situación está afectando a alrededor de 400 familias de la zona, donde Alunasa es la principal fuente de empleo.

Entre tanto, la compañía aparece aparece en la lista de morosos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en donde se dice que tiene una cuenta pendiente por ¢343,8 millones. También aparece con una deuda por ¢61,9 millones ante el Ministerio de Hacienda, por no trasladar retención de impuesto en la fuente.

Publicaciones en Venezuela, por otra parte, dieron cuenta de que un decreto ejecutivo, en noviembre del año pasado, determinó que la Vicepresidencia de la República será la nueva encargada de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y sus empresas filiales.

CGV y las 20 filiales estaban adscritas al Ministerio para las Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas, pero, por orden del presidente Nicolás Maduro, pasaron a manos de la Vicepresidencia, dijeron las publicaciones.

La diputada Karla Prendas y el Ministerio de Trabajo, por medio de su oficina de prensa, confirmaron la cirulación de la carta, la cual no contiene nombres de trabajadores, pues temen que se conozca su identidad.

También el ministro del Comex, Alexánder Mora, dijo que recibieron la queja y preocupación procedente de la Municipalidad de Esparza, pero dijo que trasladó el tema al Ministerio de Trabajo, el encargado en este caso.

Señales

Según Prendas, "hace un buen rato viene una situación en Alunasa sobre la cual nadie tiene claridad y que pone en riesgo más de 300 familias de empleados, ahora en niveles más críticos. A veces se manda a llamar a los trabajadores, a veces no, se les cambia de puesto, no se les informa los que pasa, no hay proveedores, ya no hay transporte".

Por medio de su oficina de prensa, la cartera de Trabajo confirmó la recepción de la carta, aunque dijo que no hay ninguna denuncia directamente de los trabajadores.

Esta fuente explicó que Trabajo destá dando trámite la denuncia y que acompañará a los trabajadores en caso de despidos o un eventual cierre de operaciones.

Pese a llamadas telefónica, no fue posible contactar con la compañía en Costa Rica.

Uno de los trabajadores dijo a La Nación que incluso un fondo de los empleados, creado con la retención del 2% del salario y que se entregaría cuando se pensionen, esta siendo utilizado por la empresa para hacer pagos.

También denunció que hay atrasos en salarios, aunque posteriormente les han pagado a los trabajadores.

Ante una consulta cerca de este tema, Ana Patricia Villalobos, ministra consejera y cónsul general y encargada interina de negocios de la embajada de Costa Rica en Venezuela, dijo que todas las consultas de debe tramitar con a Cancillería en Costa Rica.

Datos obtenidos del portal estadístico de la Promotora del Comerio Exterior (Procomer) revelan, en tanto, una abrupta caída en las importaciones de aluminio en bruto, la materia prima para esa empresa.

Entre el 2016 y el 2017, el volumen en toneladas de las importaciones de ese material cayeron un 47,5%, según esas cifras. La merma viene desde el 2012. Además, se revela que el 90% de aluminio se trae de Venezuela.

En el 2007, el gobierno venezolano estuvo cerca de trasladar esta compañía a Nicaragua, aunque finalmente desistió de esa idea.