Marvin Barquero. 26 febrero
La holandesa KLM aterrizó por primera vez en Liberia, Guanacaste, el 29 de octubre del 2019. Actualmente 15 aerolíneas internacionales y tres locales llegan al aeropuerto de esa ciudad. Foto Jesús Fung
La holandesa KLM aterrizó por primera vez en Liberia, Guanacaste, el 29 de octubre del 2019. Actualmente 15 aerolíneas internacionales y tres locales llegan al aeropuerto de esa ciudad. Foto Jesús Fung

El aeropuerto Daniel Oduber, de Liberia, completó en el 2019 dos años de repunte en las llegadas internacionales, luego de altibajos entre el 2014 y el 2017.

Ese buen comportamiento se da básicamente por el fuerte ascenso en la cantidad de vuelos de aerolíneas estadounidenses, canadienses y europeas.

Entre el 2018 y el 2019 el número de visitantes extranjeros en la terminal liberiana se incrementó en un 8,5%, de acuerdo con los datos extraídos de los informes estadísticos anuales publicados en la página web del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Se seleccionó las llegadas internacionales por vía área.

En el aeropuerto internacional Juan Santamaría, en tanto, los arribos de foráneos crecieron un 3,2% al comparar el año pasado con el 2018.

Para el caso de Liberia, la cantidad de entradas de extranjeros pasó de 552.589 en el 2018 a 599.433 el año pasado. Mientras que, en el Santamaría, el volumen de llegadas internacionales subió de 1.760.695 en el 2018 hasta 1.817.043 en el 2019.

César Jaramillo, gerente general de Coriport, empresa administradora del aeropuerto Daniel Oduber, explicó que el mayor crecimiento se ve en periodos más amplios. Por ejemplo, en el caso de las llegadas internacionales si se compara el 2014 con el 2019 se presenta un incremento del 58%, pues la cantidad de foráneos ingresando a la terminal pasó de 378.485 a 599.433 en ese periodo.

El ejecutivo reconoció que la operación de ese aeropuerto bajó en el 2017, pero sucedió luego de un gran crecimiento en el 2016, un fenómeno que, en general, se considera normal en las terminales aéreas.

Coriport, adelantó Jaramillo, negocia ahora la llegada de aviones más grandes, de tal manera que con eso se aumente el número de pasajeros pasando por la terminal aérea. También adelantó que negocian posibilidades con 11 rutas ya sea con ampliaciones de las existentes con más vuelos o aeronaves más grandes.

Según Jaramillo, los resultados de estos trámites se podrían aplicar a partir de la temporada invernal del hemisferio norte, es decir, iniciando en noviembre próximo, pero prefirió no ahondar en detalles.

En general, explicó, hay 19 negociaciones en marcha entre Costa Rica y las aerolíneas, para traer nuevos vuelos o aumentar frecuencias para los dos aeropuertos. Algunas de las conversaciones incluyen las dos terminales.

Vuelos nuevos
El área de influencia turística del aeropuerto Daniel Oduber incluye mar y playas (aquí Tamarindo), montaña, humedales, bosque, gastronomía y cultura. Se extiende al norte de Puntarenas, norte de Alajuela y sur de Nicaragua. Foto: cortesía del ICT
El área de influencia turística del aeropuerto Daniel Oduber incluye mar y playas (aquí Tamarindo), montaña, humedales, bosque, gastronomía y cultura. Se extiende al norte de Puntarenas, norte de Alajuela y sur de Nicaragua. Foto: cortesía del ICT

El principal componente del crecimiento en los ingresos internacionales del Daniel Oduber, en Liberia, es la llegada de nuevos vuelos de diversas aerolíneas. También es relevante que cada vez se reciban aviones más grandes, lo cual aumenta la cantidad de asientos disponibles.

A eso se une el desarrollo de la zona como destino turístico, incluido ahora el sur de Nicaragua.

Así, por ejemplo, el 21 de diciembre pasado llegaron dos vuelos inaugurales a la terminal en Guanacaste. Fueron el servicio de American Airlines proveniente del aeropuerto John F. Kennedy, de Nueva York, y el de la empresa JetBlue desde el Logan, en Boston. El de esta última empresa se califica como servicio Premium Mint, es decir, el de mayor calidad de esa aerolínea.

Otro caso se concretó la noche del 29 de octubre del 2019. En esa ocasión, la empresa KLM aterrizó por primera vez en Liberia, completando el vuelo triangulado desde Amsterdam, Holanda, al Juan Santamaría y al Daniel Oduber.

El servicio de esa empresa holandesa se realiza cuatro veces a la semana y ha sido un éxito, según expresó Jaramillo.

Actualmente llegan a esa terminal en Guanacaste 15 líneas aéreas internacionales, además de las tres locales que prestan servicio a la provincia.

Lo anterior permite tener enlaces desde Liberia a grandes ciudades que son, además, los centros de conexiones aéreas más importantes del mundo. Entre ellos figuran Estados Unidos y Canadá, Londres, Amsterdam y Panamá.

Coriport junto con el ICT intentan ahora que aerolíneas como Delta, American o JetBlue amplíen la cantidad de asientos disponibles para venir a Costa Rica mediante el uso de aviones más grandes para las rutas que ya operan.

Jaramillo consideró que la mayor afluencia de aerolíneas y de pasajeros a Liberia ya tiene repercusión en el mejoramiento de la situación económica de la provincia. De alguna manera, aseguró, se benefician los comercios locales, las empresas que prestan servicios, quienes producen y distribuyen alimentos y otros sectores de la economía.

Otro reflejo del atractivo que tiene este destino turístico, para los visitantes foráneos, es que la estadía promedio se elevó de nueve a 12 días al comparar el 2017 con el 2019.

El área de influencia turística del aeropuerto Daniel Oduber no se centra solo en la provincia de Guanacaste. Se considera que incluye la parte norte de Alajuela (La Fortuna, Upala), el norte de Puntarenas (Monteverde) y el sur de Nicaragua.

Esa región abarca el tradicional destino de mar y playas, humedales, montaña y bosque. Más recientemente han adquirido una gran importancia los temas gastronómicos y cultural. Las comidas típicas de la región y las denominadas zonas azules de Nicoya (sitios que concentran poblaciones con alta longevidad superior a los noventa y cien años de edad), como ejemplo, son de gran atractivo para los visitantes, según los empresarios turísticos.

Por eso, Jaramillo considera que es un destino turístico en evolución y que el aeropuerto es una terminal pequeña aún pero también en constante evolución.