La llegada del quinquenio del Fondo de Capitalización Laboral (FCL) en marzo de 2026 provocará una salida masiva de recursos por parte de personas trabajadoras que cumplen cinco años continuos con el mismo patrono, según lo establecido en la Ley de Protección al Trabajador.
Este año se cumplen 25 años de la entrada en vigor de la ley 7983, que regula el funcionamiento del FCL y permite el retiro de los fondos cada cinco años, siempre que no exista ruptura de la relación laboral ni la persona se haya pensionado.
El hito se concretará en marzo próximo, cuando miles de afiliados quedarán habilitados para solicitar el retiro del ahorro acumulado.
Hasta diciembre anterior, las operadoras de pensiones complementarias (OPC) administraban un saldo ¢805.610 millones del FCL a 1,4 millones de trabajadores que aportaban dinero mensualmente a su fondo, según datos de la Superintendencia de Pensiones (Supén).
Del monto total en custodia de las OPC, Popular Pensiones es la que tiene la mayoría de los recursos con el 25,3%, es decir, ¢203.959 millones.
La CCSS-OPC continúo en relevancia con el 22,3% del dinero, o sea, ¢179.972 millones. BAC Pensiones acumuló el 17% para un monto administrado de ¢137.600 millones, según los datos de la Supén.
Proceso de retiro
Ahora el proceso de retiro del FCL dependerá si el trabajador cumple este año el quinquenio.
Ante este escenario, BCR Operadora de Pensiones difundió una serie de recomendaciones para enfrentar el proceso con planificación y cautela.
El retiro del FCL no es automático y solo se realiza a solicitud de la persona afiliada. La gestión puede efectuarse desde antes del cumplimiento del quinquenio, aunque el depósito se realizará a partir del 1.º de abril de 2026.
La operadora recomendó utilizar los canales digitales para realizar el trámite, entre ellos la aplicación móvil y la oficina virtual del Banco de Costa Rica, con el fin de evitar filas y agilizar el proceso.
La planificación del uso del dinero resulta clave, ya que el FCL forma parte de la cesantía laboral. La entidad aconsejó elaborar un presupuesto previo y evitar destinar estos recursos a gastos corrientes.
Otra opción planteada consiste en trasladar el monto a un plan voluntario de pensiones, como una alternativa de ahorro de largo plazo para complementar la jubilación futura.
No retirar el FCL también es una decisión válida, según la operadora. Los recursos no tienen plazo de caducidad y permanecen disponibles hasta que la persona decida solicitarlos o hasta que finalice la relación laboral.
Entre las ventajas de mantener el fondo sin retiro se encuentra su carácter inembargable y su utilidad como respaldo económico en caso de desempleo.
El FCL fue creado como un ahorro obligatorio para enfrentar una eventual ruptura laboral, por lo que su uso inmediato debe analizarse con cuidado, especialmente en un contexto de incertidumbre económica.
Solo pueden acceder al retiro masivo quienes acumulen saldo tras cinco años consecutivos con el mismo patrono al mes de marzo de 2026. El monto por depositar corresponderá al saldo acumulado al último día del mes en que se cumple el quinquenio.
La normativa establece que no se permiten retiros parciales, por lo que el desembolso se realiza por el total acumulado en el fondo.