
Costa Rica volvió a destacar en una competencia internacional dedicada a la apicultura. Una miel multifloral producida en Guanacaste obtuvo una medalla de oro en los London Honey Awards 2026, un reconocimiento que reunió productos de más de 30 países y que premia la calidad de las mejores mieles del mundo.
La miel elaborada por el Apiario Reserva Conchal, en alianza con Blue Zones Nicoya y Mieles Nicoyanas, recibió el máximo galardón en la categoría calidad. El reconocimiento evaluó aspectos como la apariencia, el aroma, la textura y el sabor mediante catas a ciegas realizadas por especialistas internacionales.
Este es el segundo año consecutivo en que la miel producida en Reserva Conchal obtiene una distinción en esta competencia internacional, que en esta edición reunió más de 340 muestras provenientes de más de 30 países. Según la organización del proyecto, el premio fortalece la presencia de Costa Rica en escenarios internacionales relacionados con la producción agroalimentaria sostenible.
“Este reconocimiento refleja una visión de sostenibilidad que hemos construido durante años y demuestra que la conservación de la biodiversidad también puede traducirse en productos de excelencia reconocidos a nivel internacional. Nos llena de orgullo que una iniciativa nacida en Guanacaste hoy proyecte ese compromiso más allá de nuestras fronteras y contribuya a posicionar a Costa Rica como un referente en sostenibilidad”, expresó Gabriela Meza, gerente de sostenibilidad de Reserva Conchal.
La iniciativa nació en 2020 como una alianza entre Reserva Conchal, Blue Zones Nicoya y Mieles Nicoyanas. Actualmente, alrededor de 2,5 millones de abejas habitan unas 50 colmenas instaladas dentro del destino turístico, rodeadas por bosque seco tropical, condición que favorece las características de la miel producida en la zona.
De acuerdo con los responsables del proyecto, el reconocimiento refleja una estrategia que combina conservación de polinizadores, producción sostenible e innovación. También señalaron que el modelo busca fortalecer la biodiversidad y generar beneficios para las comunidades locales, además de posicionar a Costa Rica como referente en este tipo de iniciativas.
El proyecto también mantiene un enfoque en la protección de las abejas. Las organizaciones informaron que las colmenas ubicadas en sitios de riesgo se reubican de forma responsable en lugar de destruirse, con el propósito de conservar poblaciones esenciales para la polinización y la seguridad alimentaria.
Otra de las iniciativas asociadas es Simbiosis, un programa de educación ambiental impulsado por Reserva Conchal desde 2017. Según la información suministrada, más de 3.700 estudiantes de comunidades cercanas participaron en actividades relacionadas con biodiversidad, reforestación, conservación de ecosistemas y protección de fauna. Los participantes también visitan un meliponario donde conocen cuatro especies de abejas nativas y su importancia para los ecosistemas.
El proyecto además desarrolla un laboratorio genético para fortalecer las poblaciones de abejas locales y aumentar su resiliencia frente a amenazas como el cambio climático y las especies invasoras. Los impulsores consideran que estas acciones complementan la producción de miel y contribuyen a la conservación de una especie clave para el equilibrio ambiental.
La medalla obtenida en los London Honey Awards 2026 se suma a los esfuerzos que buscan posicionar la producción apícola costarricense en mercados internacionales y demostrar que la conservación ambiental puede integrarse con la elaboración de productos de alta calidad.