Óscar Rodríguez. 29 junio, 2019
El menor consumo de los hogares, durante el primer trimestre del 2019, provocó que el sector comercial reportara una variación negativa en los primeros tres meses del año, según el Banco Central. Foto: Melissa Fernández.
El menor consumo de los hogares, durante el primer trimestre del 2019, provocó que el sector comercial reportara una variación negativa en los primeros tres meses del año, según el Banco Central. Foto: Melissa Fernández.

La baja del consumo de los hogares, junto a la caída del sector agrícola y el comercio acentuaron la descaleración de la producción costarricense.

El producto interno bruto (PIB), del primer trimestre de este año, tuvo una variación interanual de 1,78%, mientras que en el mismo periodo del 2018 fue de 3,32%.

Así se detalla en el informe Evolución del PIB real y la balanza de pagos del primer trimestre de 2019, publicado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) este 28 de junio.

El documento de la entidad señala que la pérdida de dinamismo de los principales socios comerciales del país y la situación político-social en Nicaragua constituyen factores de influencia negativas para la economía.

Con el resultado entre enero y marzo pasado, se cumplieron cuatro trimestres consecutivos de desaceleración de la actividad económica del país.

En el caso de la variación anualizada de la producción, esta registró un crecimiento de 2,7%, destacó el BCCR.

Para José Luis Arce, director de FCS Análisis y Estrategia, el menor crecimiento de la economía tiene su fundamento en el deterioro de las expectativas de los consumidores y empresarios; junto a las condiciones crediticias más restrictivas.

“Es claro el efecto negativo de la crisis nicaragüense sobre las actividades manufactureras fuera de zonas francas (también afectadas por la baja demanda interna)”, recalcó Arce.

Por su parte, la balanza de pagos presentó un déficit en cuenta corriente equivalente a 0,3% del PIB de 2019, el cual pudo ser financiado con ahorro externo de largo plazo en inversión directa y operaciones financieras tanto del sector público como privado.

Además la mayor disponibilidad de recursos hacia la economía, permitió al BCCR acumular activos de reserva por $840 millones para finalizar el trimestre con un saldo de $8.356 millones.

Desglose por componente

La revisión de la economía costarricense muestra que el consumo final de los hogares reportó una variación interanual del 1,57% en el primer trimestre del 2019, lo cual significó una reducción al compararla con el 2,78% al mismo periodo del año pasado.

“El consumo final de los hogares (...) es coherente con el Índice de Confianza de los Consumidores, elaborado por la Universidad de Costa Rica. Dicha encuesta presentó en febrero y mayo valores que denotan pesimismo (34,8 y 32,9 puntos, respectivamente)”, resalta el informe.

Asimismo se señala que el resultado es congruente con el menor crecimiento del crédito al sector privado para consumo, la tasa de desempleo del 11,3% y el comportamiento del ingreso disponible real.

Para el economista de Ecoanálisis, Alberto Franco, el resultado no es una sorpresa, pues los datos mensuales de actividad económica muestran la misma tendencia.

“Se observa una desaceleración del crecimiento de la economía relativo a iguales meses del 2018”, destacó Franco.

Por su parte, el gasto de consumo del Gobierno registró una variación interanual de 1,59% en el primer trimestre del año, lo significó una baja frente al 2,65% de variación en el mismo periodo del 2018.

Para el ente emisor la reducción refleja los esfuerzos de contención del gasto; a pesar del aumento en la contratación principalmente en educación y salud.

“La formación bruta de capital fijo (inversión) se redujo 1,4%, debido a una menor inversión privada en actividades diferentes a la construcción que fue atenuada por la mayor inversión privada en obras no residenciales”, destacó la entidad.

El informe del BCCR resalta que la importación de bienes cayó 0,2%, en el primer trimestre del 2019, principalmente a la evolución negativa de la compra de vehículos.

Así como de materiales para la construcción, insumos vinculados a la industria metalúrgica, química y farmacéutica.

En contrate, la importación de servicios reportó una variación interanual del 9%, en los primeros tres meses del 2019 frente al 0,2% al mismo periodo del 2018, por compra de servicios empresariales, licencias, uso de derechos de marcas y transporte aéreo.

Resultado por industria

Por sectores económicos, prácticamente todos mostraron una desaceleración y hasta contracción, con excepción de los servicios de intermediación financiera y la construcción.

El agro y el comercio fueron los dos grupos que mostraron una variación negativa en el primer trimestre del año. El primero registró una caída del 0,59% y segundo de 0,37%, según el BCCR.

La menor exportación de banano y piña; junto a la afectación de la roya en café, explican el resultado adverso de la actividad agropecuaria.

Mientras que la actividad comercial influyó principalmente la menor venta de vehículos y la moderación del crecimiento de la demanda interna.

“Las razones están claramente identificadas. La caída en la actividad en el sector agropecuario por los efectos del fenómeno El Niño y la caída en los precios internacionales del café, banano, piña y melón, son una razón de peso”, destacó Franco.

La manufactura reportó una variación interanual del 1,4% al primer trimestre, al mismo periodo del 2018 fue de 3,7%.

La desaceleración se fundamenta en que las empresas localizadas en el régimen definitivo (gravadas con el impuesto sobre la renta) reportan variaciones interanuales negativas desde el segundo trimestre del 2018 cuando cayó -0,4% hasta el -2,4% del primer trimestre de este año.

Las compañías localizadas en el régimen especial de zona franca (exentas de renta) tuvieron una variación interanual del 12,2% en los primeros tres meses de este año.

En el caso de las actividades que tuvieron un incremento están la construcción con un 1%, en el primer trimestre, frente al -1,5% al mismo periodo del 2018. El impulso se fundamentó en la edificación de plantas industriales privadas, infraestructura educativa pública y alcantarillado sanitario.

Mientras que las actividades financieras y de seguros crecieron 5,5%, en los primeros tres meses del 2019, comparado con el 3,9% del año anterior. El incremento se fundamentó en el aumento del uso de las tarjetas de débito y crédito; así la venta de seguros en productos como tratamiento de ortodoncia, según el informe del BCCR.