Marvin Barquero, Esteban Ramírez. 9 noviembre
La exportación de azúcar, que cayó en $24 millones en los primeros nueve meses de este año, con respecto a igual periodo del 2017, impactó en el resultado general de todo el sector alimentario. Aquí el centro de operaciones de Laica, en El Coyol, de Alajuela. Foto: Alexander Caravaca
La exportación de azúcar, que cayó en $24 millones en los primeros nueve meses de este año, con respecto a igual periodo del 2017, impactó en el resultado general de todo el sector alimentario. Aquí el centro de operaciones de Laica, en El Coyol, de Alajuela. Foto: Alexander Caravaca

Notables caídas en el valor de las exportaciones de sectores específicos, como jugos y concentrados de frutas, azúcar y preparaciones para bebidas energéticas (isotónicas), afectaron las ventas generales al exterior de la industria alimentaria.

La comercialización se deprimió en un 1% ($10 millones) al comparar el acumulado de enero a setiembre del 2018 con el mismo periodo del año pasado.

De acuerdo con las cifras aportadas por la Promotora del Comercio Exterior (Procomer), la industria alimentaria generó en los primeros nueve meses de este año, un total de $1.225 millones en colocación de bienes en el exterior, mientras que la suma del 2017 ascendió a $1.235 millones.

Las exportaciones de la industria alimentaria fueron afectadas por caídas en sectores específicos, como azúcar, jugos y concentrados y preparaciones para bebidas energéticas.
Las exportaciones de la industria alimentaria fueron afectadas por caídas en sectores específicos, como azúcar, jugos y concentrados y preparaciones para bebidas energéticas.

Con esos datos, al corte de setiembre de este año, se revierte un crecimiento para el periodo de los primeros nueve meses que presentaba la colocación de productos de la industria alimentaria desde el 2014, año en que el valor había caído ligeramente con respecto a los primeros nueve meses del 2013, según el portal estadístico de Procomer.

El gerente general de la Promotora, Pedro Beirute, detalló que, por ejemplo, las exportaciones de jugos y concentrados de frutas bajaron $34 millones a setiembre pasado con respecto a los nueve meses del 2017. La situación, agregó, afecta tanto a la piña como a la naranja.

Beirute especificó que, en el caso de la piña, hay una alta competencia con países asiáticos, así como un cambio de estrategia por parte de los países exportadores, quienes reciben mayores precios por la piña fresca y prefieren exportarla así que transformarla en jugo.

Por el lado de la naranja, el jerarca atribuyó la baja a una contracción de la oferta local debido a que desde el 2017 se están renovando las plantaciones y los nuevos árboles aún no alcanzan los altos niveles de producción que tenían los anteriores.

El valor de las colocaciones de azúcar disminuyó en $24 millones en el periodo en análisis pues, aunque pudo colocar más producto en otros mercados, enfrentó bajas en las ventas a Estados Unidos, Nueva Zelanda e Indonesia.

Esto último se explica en que la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica) redujo sus exportaciones en 22% a destinos como Estados Unidos (-$18 millones), Nueva Zelanda (-$14 millones) e Indonesia (-$10 millones), informó Beirute. “Cada año, los traders con los que trabaja Laica colocan el azúcar en diferentes mercados de acuerdo a la demanda”, añadió.

La situación azucarera se podría revertir en lo que resta del año, pues se tiene previsto un embarque a Estados Unidos y a Canadá.

Por último, la merma en las preparaciones para bebidas energéticas responde, según Procomer, a que la empresa Coca-Cola hizo cambios en su producción en Costa Rica, pues las exportaciones de este producto fueron sustituidas por los jarabes para bebidas gaseosas. En este caso, la caída fue de $20 millones al comparar los periodos.

El vicepresidente ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (Cacia), Mario Montero, recordó que, en la composición de ese sector hay una concentración de volúmenes importante en pocas partidas arancelarias. Se trata, dijo, de productos que generalmente se exportan como materias primas, entre ellos los jugos y concentrados, el aceite de palma, el azúcar y los concentrados para preparación de bebidas, entre otros.

Esos bienes dependen mucho de los vaivenes del mercado internacional de materias primas, agregó, lo cual no significa dejar de poner atención a la caída de la industria. En especial, señaló, porque se revierte un periodo de crecimiento sostenido que se llevaba luego de salir de los efectos de la crisis del 2008.

Explicó que se debe hacer un análisis aparte de sectores con alto valor agregado para el país como atún enlatado, embutidos, galletería, cereales y snacks, entre otros, para revisar su comportamiento.

Empero, el sector está ahora más preocupado por los efectos en el mercado interno o la demanda de los consumidores que van a tener medidas económicas, entre ellas el precio del dólar y eventuales problemas para pagar aguinaldos del sector público, especialmente en esta época de fin de año.