Óscar Rodríguez. 28 marzo
La alta volatilidad generada por el coronavirus provocará reducción en los rendimientos de las inversiones de las operadoras de pensiones. Estas empresas prevén que el efecto adverso sea transitorio sobre el ahorro individual de los trabajadores. Foto: Mayela López.
La alta volatilidad generada por el coronavirus provocará reducción en los rendimientos de las inversiones de las operadoras de pensiones. Estas empresas prevén que el efecto adverso sea transitorio sobre el ahorro individual de los trabajadores. Foto: Mayela López.

Las operadoras de pensiones complementarias (OPC) prevén que los fondos administrados reporten, a partir de este mes de marzo, una baja en la rentabilidad de las inversiones, como consecuencia de los efectos negativos del coronavirus, tanto en los mercados extranjeros como en Costa Rica.

Incluso, tienen entre sus previsiones que se produzcan minusvalías en las carteras de inversiones; pero estas serán temporales y a valor de mercado, respondieron ante consultas de La Nación.

La valoración a precios de mercado es una medición diaria que indica cuál es el valor real, en el mercado financiero, de los títulos que componen un portafolio de inversiones.

Los efectos negativos en las inversiones ocurren por la alta volatilidad en los mercados financieros y se observarán en el estado de cuenta que los afiliados recibirán en abril, correspondiente al mes de marzo.

De hecho, ya algunas operadoras, como BAC Pensiones, enviaron un comunicado a sus clientes en el que señala que el ajuste puede ser de corto plazo, pero tiende a revertirse cuando la economía retoma el ritmo de crecimiento.

Alejandro Solórzano, gerente de Vida Plena, destacó que, en un periodo de menos de dos meses, el covid-19 ha generado reducciones en índices bursátiles de hasta 30%, y apenas inician su recuperación.

“La situación de los mercados internacionales se verá reflejado en los portafolios de las operadoras de pensiones. Creería que no habrá suficiente tiempo de recuperación y habrá fondos con resultados negativos nominales”, destacó Solórzano.

Añadió que la pérdida solo se materializará si una persona mueve los fondos, de una OPC a otra, o si retira los fondos.

Róger Porras, gerente de Popular Pensiones, consideró que la pandemia tendrá un efecto transitorio y es probable observar una recuperación en el valor de las inversiones durante el transcurso de este año.

“La volatilidad adversa afecta a todas las operadoras, un traslado en estas circunstancias en vez de representar una minusvalía temporal, podría terminar representando una minusvalía permanente en su fondo de pensiones”, explicó Porras.

Para Mauricio Rojas, gerente de BCR Pensiones, comentó que si las medidas sanitarias y de estímulo financiero en las principales economías mundiales tienen resultados positivos, los títulos valores podrían aumentar de valor.

Hasta febrero pasado, solo Popular Pensiones y la OPC de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reportaron una leve reducción en la rentabilidad de su portafolio de inversión.

La situación se generó porque son las dos empresas que más recursos tienen invertidos en el extranjero. En la OPC CCSS tiene el 24,2% del total de los recursos en emisores internacionales y Popular Pensiones, el 21,1%.

Hasta febrero pasado, las OPC administraban ¢7,6 billones en el Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP), el Fondo de Capitalización Laboral (FCL) y los fondos voluntarios de ahorro individual de más de 2,7 millones de trabajadores.

Medidas para mejorar liquidez

Por otra parte, las OPC consideran urgente que el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) y el Banco Central analicen la necesidad de aprobar, de forma excepcional, medidas que permitan a las OPC elevar la liquidez sin afectar el portafolio de inversiones.

Estas opciones se valoran debido a la propuesta legal que busca ampliar las opciones de retiro del FCL por reducción de la jornada laboral o suspensión del contrato de trabajo.

Entre las opciones que evalúan es que se permita la venta de títulos del FCL al ROP, a valor par (el de compra del título), para evitar salir al mercado secundario.

También, que el Banco Central y el Ministerio de Hacienda puedan realizar recompras de títulos, sin afectar el mercado.

“Lo deseable es tener un sistema en el que las operadoras puedan realizar compra y venta de títulos sin descuentos y sin que marquen precio en el mercado bursátil. Es mucho más sano para el mercado y se quita el riesgo de descuento y liquidez”, afirmó Hermes Alvarado, presidente de la Asociación Costarricense de Operadoras de Pensiones (ACOP).

Alvarado destacó que para el caso de la venta de títulos del FCL al ROP, pueda hacerse solo dentro de la misma operadora.

Alberto Dent, presidente del Conassif, confirmó que la disponibilidad de recursos líquidos no son suficientes para efectuar una devolución total o anticipada del FCL.

“Un cambio como el mencionado (por las operadoras) tendríamos que verlo nosotros, pero es un asunto que tendría que verlo primero el área Legal del Consejo”, afirmó Dent.

Hasta febrero pasado, había un saldo de ¢632.000 millones en dichos fondos, administrados por las operadoras. El 82% de los recursos están invertidos a un plazo de vencimiento mayor a un año, según la Superintendencia de Pensiones (Supén).

El FCL es el dinero que aporta el patrono a favor de sus trabajadores como parte de su cesantía. Mes a mes, el empleador traslada el equivalente al 3% del salario de la persona a la OPC en la cual se encuentre afiliada.