. 12 mayo
El mercado de secundario y las recompras tuvieron una disminución, en el 2020, de 9% y 27%, respectivamente, en comparación con el 2019. Foto ilustrativa: Albert Marín.
El mercado de secundario y las recompras tuvieron una disminución, en el 2020, de 9% y 27%, respectivamente, en comparación con el 2019. Foto ilustrativa: Albert Marín.

El volumen transado en la Bolsa Nacional de Valores (BNV) el año pasado reportó un decrecimiento de 40% respecto al 2019, negocio que se vio impactado por la incertidumbre de los inversionistas debido a la covid-19 y la reducción de las operaciones del Ministerio de Hacienda por sus sistemas.

El monto total en colones, que incluye los mercados primario (donde se colocan los títulos por primera vez), secundario, de liquidez y las recompras, pasó de ¢33,2 billones a ¢19,9 billones.

El mercado de liquidez en la BNV fue el más afectado, con una contracción de 74%. Aquí es donde los puestos de bolsa solicitan préstamos o invierten sus recursos por medio de recompras (o reportos) a un día plazo, sobre todo de valores del sector público, a menos de un año, explicó la Cámara de Fondos de Inversión (CAFI).

José Rafael Brenes, gerente de la BNV, señaló que en años anteriores únicamente ellos organizaban mercados de liquidez; no obstante, el Banco Central decidió ampliar su alcance en ese segmento lo que provocó que el volumen disminuya para la Bolsa.

Similar sucede con el mercado primario (que tuvo un decrecimiento de 41% en el periodo mencionado), pues uno de los principales emisores, el Ministerio de Hacienda, ya no coloca únicamente en la Bolsa, añadió Brenes.

No obstante, otros mecanismos como los canjes de deuda sí se continúan transando, en gran medida, por medio de la institución.

Pese a la disminución en los volúmenes de negociación en la BNV, en el mercado primario y el de liquidez, Brenes fue enfático en que la institución tiene su principal “razón de ser” en el mercado secundario y que esta reducción no causa gran impacto en cuanto a las comisiones que obtienen.

“Los mercados secundarios compensan significativamente las variaciones en los mercados de liquidez. Si se quiere ver desde el punto de vista de comisiones, la industria cobra comisiones anualizadas, no cobra por volumen. El mercado de liquidez para la Bolsa es un servicio pero no es algo que realmente esté generando negocio ni a los intermediarios ni a la Bolsa propiamente dicha”, comentó Brenes.

El mercado secundario y las recompras, por otro lado, tuvieron una disminución, en el 2020, de 9% y 27%, respectivamente, en comparación con el 2019.

Incertidumbre y cambios de colocación

Roberto Venegas, nuevo presidente de la BNV, recalcó que además de la incertidumbre entre los inversionistas respecto a la covid-19 y la situación fiscal del país, el Ministerio de Hacienda encontró la oportunidad, el año anterior, para refinanciar mediante empréstitos internacionales así como la utilización de sistemas de colocación como el del Banco Central.

“Bajó un poco su presión en el mercado local y también realizó colocaciones directas fuera de la Bolsa y eso también redujo, en el 2020, los volúmenes”, explicó Venegas.

Si los volúmenes transados se analizan por sectores, el público tuvo una baja de poco más del 41% mientras que el sector privado únicamente de 10%.

Freddy Quesada, gerente de INS Valores, explicó que si Hacienda decide captar en otro sistema fuera de la BNV, opción que no tenía en el 2019 por ejemplo, afecta de manera directa a la institución.

Tanto Quesada como Brenes explicaron que si bien la colocación de Hacienda fuera de la Bolsa o el acceso a financiamientos externos podrían afectar los volúmenes transados en el mercado primario, los inversionistas buscarían colocar su dinero en el mercado secundario (donde se compran y venden los valores después de haber sido colocados).

“Como el Gobierno ha logrado hacer canjes exitosos y ha tenido acceso al financiamiento externo, aquellos recursos adicionales que tienen que colocarse van a mercado secundario que es lo que a la BNV más le interesa”, destacó Brenes.

Víctor Chacón, presidente de la Cámara de Fondos de Inversión (CAFI), explicó que el entorno de incertidumbre inició desde antes de la pandemia, por la situación fiscal que ya atravesaba el país. Con el agravamiento debido a la covid-19, explicó, se comenzaron a suspender proyectos e inversiones.

“Mucha gente ante la incertidumbre dejó de invertir y dejó el dinero en cuenta corriente, en certificados de depósito a uno o hasta seis meses o recurrió a mercados de dinero, es decir, instrumentos de corto plazo y, principalmente, en dólares”, explicó Chacón.