Finanzas

Futuro de almacenes Casa Blanca se define este miércoles en junta de acreedores

Juez concursal citó para este 18 de agosto a una sesión virtual con el fin de votar plan de salvamento donde los dueños proponen pagar deudas en 15 años, dar terrenos y convertir inversiones en capital

Los 112 acreedores de la cadena de tiendas Casa Blanca definirán, este miércoles 18 de agosto, si aceptan o rechazan las propuestas de la empresa para evitar la quiebra.

Los representantes de entidades financieras, inversionistas y proveedores deberán decidir en una junta de acreedores virtual sobre el nuevo plan de salvamento, según se indica en una resolución del Juzgado Concursal, del pasado 11 de agosto.

La propuesta de Land Business S. A., propietaria de Casa Blanca, plantea cancelar la deuda de ¢20.509 millones e intereses por ¢7.996 millones en al menos 15 años, con un periodo inicial de gracia de 24 meses, según el documento de 33 páginas, del cual tiene copia La Nación.

“La deuda (principal) de la compañía asciende a ¢20.509 millones, representando un 77% del total de activos de la empresa, siendo porcentaje muy elevado. Adicionalmente, la deuda es 24 veces el patrimonio actual de la empresa, por ende siendo necesario reforzarlo”, se explica en el documento remitido por la firma Consultores Jurídicos Especializados, abogados de Land Business.

Para reducir el pasivo, la empresa propone darle al Banco de Costa Rica (BCR) dos propiedades como dación de pago, las cuales tienen un valor de ¢2.846 millones, según la compañía.

Además, del monto de ¢10.885 millones de deudas con inversionistas privados, entre principal e intereses, se capitalizarían ¢7.796 millones y las personas recibirían acciones comunes de la empresa.

Adicionalmente, los socios de Land Business se comprometen a efectuar un nuevo aporte de capital equivalente a ¢1.415 millones.

“Puede pasar cualquier cosa (en la junta). Depende de la voluntad de los acreedores votar la solución propuesta por la empresa, y si se acepta o no”, dijo Francisco Luis Vargas, quien declinó referirse en específico al plan de salvamento.

Vargas agregó que, una vez tomada la decisión en la junta de acreedores, el Juzgado deberá aprobarla o desaprobarla.

Si el Juzgado ratifica el plan implicará que la empresa continuará en marcha en apego a lo avalado. Pero el rechazo significa la conversión del proceso concursal en una quiebra.

Carlos Fernández, exbanquero y representante del grupo de inversionistas privados, dijo que el documento presentado por Casa Blanca es razonable y posee consistencia financiera. Aunque no ocultó que mantienen diferencias con la compañía.

“La eventual capitalización de los inversionistas no es más que un cambio de un documento de crédito por una acción común. No representa efectivo fresco para la compañía, pero sí representaría ante los bancos un cambio importante en la credibilidad y confianza para terceros”, destacó Fernández.

Añadió que es necesario aprobar el plan, este miércoles 18 de agosto, pero con la conversión de toda la deuda privada en acciones.

Casa Blanca acudió al Juzgado Concursal, en enero del 2017, para enfrentar un problema de liquidez y poder renegociar sus deudas financieras.

La génesis de las dificultades de la compañía ocurrió en el 2012, cuando se ideó una estrategia de fuerte crecimiento de tiendas y de ventas mediante el financiamiento a sus clientes.

Para lograr dicho objetivo, Casa Blanca estableció créditos de corto plazo (seis meses), conocidos también como revolutivos, con bancos estatales y privados, así como entidades financieras supervisadas.

Sin embargo, a sus clientes les otorgó financiamiento de mayor plazo, con lo cual la firma enfrentó un descalce.

Cuando se presentó el proceso judicial, el pasivo de la empresa ascendía a ¢38.253 millones, pero la compañía logró arreglos de pagos para reducirla, previo a la apertura del proceso concursal, y actualmente asciende a ¢20.509 millones.

Desempeño financiero

La propuesta de pago presenta un análisis financiero del efecto que tendrá el plan en la empresa en los próximos años.

En el documento se afirma que la reestructuración de los pasivos permitirán a la compañía reducir su nivel de endeudamiento.

Para fundamentarlo, Land Business argumenta que la deuda pasará de ser equivalente del 77% del activo total de la empresa, en el 2021, al 24% de dicho indicador, para el 2032.

La reducción se consigue, según el fundamento de la empresa, porque prevé un fortalecimiento en el activo, en especial la cartera de crédito.

Fernández explicó que la empresa requerirá a futuro de fondeo adicional para hacer crecer la actividad comercial.

Casa Blanca, como la mayoría de tiendas de electrodomésticos, cuenta con líneas de financiamiento para la venta de artículos a sus clientes.

En la proyección de la empresa, la cartera de préstamos pasa de un saldo de ¢6.678 millones, para este año, a ¢17.947 millones, en el 2032.

Adicionalmente, se prevé un incremento en el saldo de dinero disponible en caja y bancos.

La firma tiene previsto finalizar el 2021 con un saldo de ¢193 millones que, para el 2032, ascenderá a ¢7.864 millones.

El valor del inventario de la compañía también tendría una mejora pues de ¢1.398 millones, en el 2021, se eleva a ¢4.074 millones, 12 años después.

“(La propuesta) logra que la estructura de capital de la empresa muestre niveles razonables, lo cual le permite continuar operando, generando empleos y contribuyendo al desarrollo económico del país en el largo plazo”, se indica en el documento enviado al Juzgado Concursal.

La propuesta de Casa Blanca plantea que todo el pasivo con sus acreedores, excepto con proveedores, pase a colones.

La empresa propuso que en el periodo de 24 meses de gracia, no se pague ni principal, ni intereses, pero estos últimos sí se contabilizan dentro de la deuda, a tasa fija. En colones sería de tasa básica pasiva (TBP) más un punto porcentual, y en dólares de tasa Prime a seis meses más 0,5 puntos porcentuales.

Entre el tercer año y el sexto, Land Business prevé que empiecen a pagarse únicamente los intereses sobre el saldo principal. En colones a TPB más dos puntos; y en dólares a tasa Prime a seis meses más dos puntos porcentuales.

A partir del séptimo año y hasta finalizar el plan de salvamento, la propuesta es empezar a cancelar principal e intereses. En moneda nacional, a TBP más cuatro puntos porcentuales y en dólares a tasa Prime a tres meses, más tres puntos.

Óscar Rodríguez

Óscar Rodríguez

Periodista de Economía. Máster en Periodismo Económico de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Escribe sobre finanzas y macroeconomía. Ganador del premio Jorge Vargas Gené 2015 y Distinción del Mérito Periodístico 2011 de Canatur. Redactor del año La Nación en 2017.