San José.
Los comerciantes que estén utilizando la marca y personajes de Pokémon sin autorización de la franquicia se exponen a sanciones millonarias y al pago de indemnizaciones, de acuerdo con especialistas en propiedad intelectual consultados por La Nación.
La multa por infringir derechos de autor e incurrir en competencia desleal va desde 50 a 300 salarios base, que en este momento es de ¢424.200. Adicionalmente, la empresa propietaria también podría reclamar el pago por daños y perjuicios que serían determinados por un juez civil.
En la última semana, varios comercios aprovecharon la popularidad del juego Pokémon Go para atraer clientes a sus locales. Con este fin, usaron la imagen de la marca, los personajes y los elementos del juego dentro de su publicidad tradicional y redes sociales.
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"Si no cuentan con una licencia por parte del dueño de la marca, pueden verse sometidos a acciones por parte de este, que pueden ir desde una carta de cese y desistimiento en el uso de la marca, hasta litigios para solicitar indemnización por un uso no autorizado", explicó la abogada Monserrat Guitart, del bufete Arias y Muñoz.
Los especialistas explicaron que para realizar los reclamos no es necesario que la empresa esté registrada en el país. "Si la marca no está inscrita no libera en su totalidad su uso", enfatizó el abogado León Weinstok, de la firma legal BLP.
"En el caso de la marca Pokémon y cualquier marca relacionada, tal y como Pokémon Go y PokéStop, el requisito de estar inscrita puede obviarse, ya que nos encontraríamos ante marcas notorias, lo cual significa que el consumidor promedio tiene claro el origen empresarial de los productos asociados con dichos distintivos", explicó Guitart.
Weinstok agregó que tampoco debe considerarse como una sede oficial del juego, un determinado lugar, por el hecho de haya una gran cantidad de pokémones por capturar dentro del establecimiento.
En este caso, la franquicia también puede extender cartas solicitando el cese del uso de la marca. Si el comercio ignora la advertencia, se interpreta como acto intencionado y en caso de ir a juicio se eleva la indemnización.
Juego limpio. Los comerciantes podrían ser demandados también por sus clientes si no son transparentes con sus dinámicas.
Weinstok advirtió de que si el comercio ofrece una regalía o promoción a cambio de atrapar personajes dentro de sus instalaciones y por alguna razón no los hay, se expone a que sus clientes lo denuncien por publicidad engañosa.
En este sentido, en las promociones debe identificarse quién es el anunciante, cuál es el beneficio ofrecido, las acciones requeridas para obtener dicho beneficio, así como el plazo de vigencia.
Estas denuncias se pueden interponer ante el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) o ante un juzgado civil.
Además, los comercios son responsables por cualquier daño que sufran sus clientes al participar en sus promociones, por lo que los especialistas recomiendan tomar las medidas de seguridad.