
Las monedas de ¢5, ¢10 y ¢25 del diseño anterior dejarán de funcionar como medio de pago en Costa Rica a partir del 1.° de julio de 2026, según informó el Banco Central de Costa Rica (BCCR). Desde esa fecha, estas piezas ya no serán aceptadas en transacciones comerciales en todo el país.
La medida forma parte del proceso de actualización del cono monetario nacional, que contempla la sustitución gradual de las monedas antiguas por nuevas versiones ya disponibles en circulación.
En el caso de las monedas de ¢10 y ¢25, el retiro se aplicará para reemplazarlas por las nuevas piezas del actual cono monetario. Para apoyar esta transición, el Banco Central ya puso en circulación 28 millones de monedas de ¢10 y 10 millones de monedas de ¢25, mantiene en reserva más de 100 millones adicionales de cada denominación, que incorporará según la demanda.
La situación será distinta para la moneda de ¢5, ya que su retiro será definitivo. El Banco Central dejó de acuñarla desde enero de 2020 debido a que el costo de producción superaba su valor nominal.
Con la salida de esta denominación, la nueva moneda de ¢10 pasará a convertirse en la pieza de menor valor dentro del sistema monetario costarricense.
Las autoridades indicaron que las personas podrán canjear o depositar las monedas que perderán vigencia en bancos comerciales, cooperativas, mutuales y otras entidades financieras autorizadas.