
La economía de Costa Rica se desacelerará durante el 2026 con una previsión de crecimiento del 3,8% frente al 4,6% logrado en el 2025, reveló este viernes el Banco Central de Costa Rica (BCCR), durante la presentación del Informe de Política Monetaria (IPM).
Durante el IPM anterior, presentado en octubre, el Banco Central estimó el crecimiento de la producción del país en 4,2%, un ajuste al alza con respecto a las previsiones hechas en julio: 3,8%, impulsado principalmente por las exportaciones.
De acuerdo con las previsiones del Central, las exportaciones registrarán una desaceleración durante el 2026, con énfasis en el sector de servicios. Además, señala la salida de algunas empresas de inversión extranjera.
Los datos indican que las exportaciones de bienes crecerán 7,5% frente al 13,3% registrado en el 2025; mientras que las de servicios pasarán de 2,6% el año pasado a una caída de -1,3% en el 2026, para volver a recuperarse en el 2027, con un aumento del 1,5%.
El jerarca del BCCR, Róger Madrigal, indicó que el crecimiento dinámico de las exportaciones durante el 2025 fue resultado de una sobrerreacción de los importadores debido a la incertidumbre global, por lo que se prevé una desaceleración para el 2026.
“Es lógica natural, no debería haber mucho misterio”, comentó.
Según el jerarca, la contracción que se observa en los servicios está relacionada con la salida de dos empresas de componentes electrónicos en Costa Rica. Es el caso de Intel y Qorvo: la primera cerró la planta de microprocesadores en el país y la segunda se trasladó a Asia.
Explicó que durante el 2026 “no se va a repetir” el crecimiento de este sector registrado durante el 2025, de ahí la tasa negativa prevista que se recuperará en el 2027.

Por su parte, Alonso Alfaro, economista jefe del BCCR, indicó que en la previsión a la baja de las exportaciones está incorporado el elemento en la salida de operaciones de algunas empresas que se habían instalado en el país como inversión extranjera.
El IPM califica el crecimiento del 2026 como moderado. Madrigal indicó que la previsión de 3,8% es una revisión al alza con respecto al 3,5% previsto anteriormente.
Durante el 2025, las exportaciones lograron el mayor aporte al crecimiento del PIB, seguido del consumo de los hogares.
El Banco Central estima un crecimiento en la actividad económica del régimen definitivo (empresas que pagan impuesto a la renta), al pasar de 3,0% el año pasado a 3,3% durante 2026, de acuerdo con las proyecciones.
Sin embargo, las previsiones para los regímenes especiales, en el que se encuentran las zonas francas, registran una caída relevante al pasar de 12,7% en el 2025 a 6,1% este año.
Mujeres con más alta tasa de desempleo
Con respecto a los resultados del mercado laboral, el IPM reveló, con datos a noviembre del 2025, que la tasa de desempleo en 6,6%, una vez desagregado el dato se muestra que, en mujeres se ubicó en 7,2%, frente al 6,3% de los hombres.
La tasa general de ocupación se colocó en 51,4%. Para el caso de las mujeres se ubicó en 40,4% y 62,4% para los hombres.
Madrigal señaló que los datos indican que la probabilidad de ingreso al mercado laboral de las mujeres es menor.
El jerarca citó como retos del mercado laboral al cambio demográfico y los arreglos intrafamiliares para decidir quiénes participan en este mercado.
“Las cifras muestran un sesgo contra las mujeres, tienen tasa de desempleo más alta, menor tasa de ocupación, la probabilidad de ingreso al mercado laboral es menor para las mujeres y la probabilidad de quedar sin empleo es mayor. Son retos estructurales que como sociedad tenemos que analizar”, refirió Madrigal.
Inflación continúa negativa
En el informe del BCCR registró que al IV trimestre de 2025, la inflación general interanual promedio se ubicó en -0,7%, similar a la de los dos trimestres previos.
Al finalizar el año, la inflación general se ubicó en -1,2% y el promedio de inflación subyacente en 0,4%.
Según el Banco Central, la reducción de la inflación general estuvo determinada por factores que no dependen de la política monetaria, es el caso de la caída de los precios internacionales de los combustibles y la estabilización de los productos agrícolas.
Madrigal indicó que en el caso de los alimentos, el contexto en particular, se debe a que los precios se vieron incrementados a finales de 2024 por causa de efectos climáticos (exceso de lluvias).
Los resultados del BCCR revelaron que la variación interanual de la inflación de los bienes se ubicó en -2,4% al cierre de 2025. En el caso de los alimentos fue de -4,1% y los combustibles -3,5%.
El Banco Central indicó durante 2025 que el crecimiento del ahorro financiero y el crédito al sector privado no generaron excesos monetarios que puedan comprometer a futuro el control de la inflación.
