
Costa Rica alcanzó el mayor nivel de adopción de inteligencia artificial generativa en América Latina durante el primer trimestre de 2026, según datos del Informe Global de Difusión de Inteligencia Artificial del Microsoft AI Economy Institute. El país registró una adopción del 28,5% entre la población en edad laboral, lo que lo posiciona como líder regional en el uso de estas herramientas.
Este avance ocurre en un contexto en el que la inteligencia artificial gana protagonismo como una de las principales tecnologías para acelerar el crecimiento económico, aumentar la productividad y fortalecer la competitividad de los países. Según el informe, Costa Rica mejoró dos puntos porcentuales respecto a la medición anterior.
La publicación señala que el país mantiene ventajas frente a otras economías latinoamericanas, aunque todavía enfrenta desafíos estructurales relacionados con la productividad, una de las principales limitaciones para el crecimiento económico de la región.
De acuerdo con el análisis, la inteligencia artificial podría contribuir a modernizar procesos productivos, mejorar la toma de decisiones basada en datos y optimizar la gestión pública. También podría fortalecer la interoperabilidad de programas sociales, mejorar la detección de pobreza multidimensional y elevar la calidad de los servicios estatales.
El potencial de la tecnología también se extiende a sectores estratégicos de la economía. En el ámbito financiero, podría facilitar nuevos servicios, mejorar la gestión de riesgos y ampliar la inclusión financiera.
En el caso de los gobiernos, las herramientas de inteligencia artificial permitirían agilizar trámites, fortalecer los procesos de análisis y mejorar la relación entre las instituciones y la ciudadanía.
Para el sector salud, el informe destaca aplicaciones relacionadas con diagnósticos clínicos, optimización de la atención médica y fortalecimiento de la telemedicina, especialmente en zonas alejadas.
En educación, la tecnología podría apoyar la personalización del aprendizaje, el desarrollo de nuevas capacidades digitales y la reducción de brechas en formación tecnológica.
El estudio también identifica oportunidades en el sector energético, donde la inteligencia artificial facilitaría la predicción de la demanda, la gestión de redes eléctricas y la incorporación de fuentes renovables.
No obstante, el aprovechamiento de estas oportunidades dependerá de factores como la expansión de la conectividad, el fortalecimiento de la infraestructura digital, el desarrollo de capacidades en computación en la nube y la construcción de marcos de gobernanza que promuevan un uso responsable de la tecnología.
Microsoft indicó que los resultados reflejan avances importantes en la adopción de inteligencia artificial en Costa Rica y destacó la necesidad de mantener la colaboración entre el sector público, la industria y la academia para acelerar la transformación digital del país.
El informe concluye que el impacto económico de la inteligencia artificial dependerá de la capacidad nacional para articular esfuerzos entre gobierno, empresas y sociedad, con el objetivo de convertir el potencial tecnológico en acciones concretas que impulsen el desarrollo económico y social.